Esta es la carta que el 12 de diciembre de 2002 les envié a las Madres
de Plaza de Mayo.
Al final de todo, está el breve texto que, cual respuesta, me hizo
llegar uno de sus organizadores,
el Dr. Alfredo Grande, quien me invitó a participar del Congreso recientemente
realizado.
Creo que es necesario saber quien es quien.
Isabel Monzón
Buenos Aires, 12 de diciembre de 2002
A las Autoridades de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo
A la Asociación Madres de Plaza de Mayo
A los Comités Ejecutivo y Científico del Primer Congreso Internacional
Salud Mental y Derechos Humanos-Año 2002
Al Dr. Alfredo Grande
De mi mayor consideración:
No me ha sido fácil escribirles esta carta, de allí mi tardanza
en hacerlo aunque hace varios días que la tengo en mi mente y en mi
alma. La nota publicada hoy en Página 12, sección Psicología,
firmada por Marta Albarracín, quien- aunque no se presenta como tal
- parece estar contratada por el defensa de Julio Grassi, adelanta mi decisión
de enviarles, por fin, mi carta.
El Congreso por Uds. organizado fue de una importancia radical en tanto convocó
a personas que, desde distintos ámbitos, hicieron aportes fundamentales
a los Derechos Humanos y a la Salud Mental que esos derechos apuntalan.
Tuve el privilegio de formar parte de la mesa-debate sobre "El Análisis
Profano hoy", el día sábado 16 de noviembre por la mañana.
Fuimos sus participantes:
La Lic. Isabel Monzón. Psicoanalista. Escritora. Especialista en temas
de género.
El Lic. Marcelo Percia. Psicoanalista. Psicodramatista.
La Lic. Ada Rosmaryn. Psicoanalista. Escritora.
Coordinó la mesa el Dr. Alfredo Grande. Psiquiatra. Psicoanalista.
Coordinador de la Escuela de Psicoanálisis de la Universidad Popular
Madres de Plaza de Mayo.
Mi trabajo se llamó "El psicoanálisis profanado".
El Congreso se desarrolló, en mi propio sentir y según comentarios
de diferentes personas que asistieron y que tuve la oportunidad de escuchar,
en un clima de respeto y enriquecimiento, tanto para los expositores como
para los asistentes a cada taller, seminario, etc.
La mesa en la que participé fue muy bien recibida por parte de los
asistentes, quienes hicieron ricos aportes a las ponencias de los expositores.
Quedé realmente feliz. En cuanto terminó el debate se me acercaron
varias personas para solicitar mi trabajo, me dieron sus tarjetas personales
y recibí gratos elogios. Había varios extranjeros, en su mayoría
colegas uruguayos. Pero ese sentimiento de felicidad duró poco. Antes
de explicarles las razones de tal frustración y amargura debo confesarles
que no tuve el tiempo necesario para leer previamente el programa que me enviaron
por correo electrónico. Y, como por razones de trabajo, no pude concurrir
a los días anteriores, recién al salir de mi mesa tuve conocimiento
de esas situaciones que me robaron la felicidad.
En ese espacio convocado por el Congreso hubo dos situaciones que me veo obligada
a denunciar en tanto, según entiendo, Uds. no sabían de quienes
se trataba.
A través de amigos y colegas que sí pudieron asistir los días
que precedieron a mi ponencia, me enteré que en las únicas dos
mesas sobre el delicado tema de "Violencia Familiar" estuvieron
presentes integrantes de las Asociaciones que se llaman APADESHI y ANUPA.
Lo confirmé leyendo el programa impreso que me entregaron cuando me
dieron la credencial de asistente.
APADESHI y ANUPA se presentan como asociaciones sin fines de lucro, y dicen
que nuclean a padres apartados injustamente de sus hijos. Eso es falso, en
tanto la mayoría de ellos tienen causas penales por abuso sexual cometido
hacia sus propios hijos.
El día 1, 14 de noviembre, a las 18,20 hubo una mesa redonda formada
por:
Hugo Di Bello [*], Susana Pedroza de Álvarez y Graciela Lucatelli, que
no pudo asistir. En su lugar habló una psicóloga brasilera cuyo
nombre no apareció en el programa y que, a pesar de su mejor voluntad,
parecía no estar demasiado enterada del tema que allí se trataba
ni de quieres eran quienes la acompañaron.
La mesa redonda a la que me refiero se llamó "Derechos del Niño.
Violencia Infantil." Fue coordinada por la Lic. Karina Moscona.
El día 2, 15 de noviembre, de 18,10 a 21,30 horas se desarrolló
el Seminario "Violencia familiar e institucional. El abuso judicial y
terapéutico." Fue coordinador – además de expositor-
el Dr. Leandro Algañaraz.
El seminario fue brindado por el citado Algañaraz que habló
sobre "Patria Potestad o Potestad de la Patria".
Participaron y expusieron:
José L. Bousquet: Abuso emocional de las instituciones.
Lic. Susana Brunoli.
Dr. Horacio Cárdenas: "Padres separados. Cuando uno obstruye la
relación del otro."
Lic. Norberto Inda: "Desvinculación Padres - Hijos. Violencia
entre los géneros".
Lic. Enio Linares. "Testimonio del menor en pericias forenses.
Lic. Andrés Martín.
Lic. Elena Nicoletti: "Chicos en riesgo. Judicialización, familia
y sociedad."
Susana Pedroza de Álvarez.
Lic. José Luis Pelucchi.
Luis Sandoval Hernández: "Abuso sexual intra familiar. Validación
de la Credibilidad."
Luego de esa mesa redonda y del seminario mencionado, los expositores distribuyeron
entre los asistentes panfletos de la Asociación APADESHI. (Asociación
de padres alejados de sus hijos).
Les haré una breve presentación de algunos de esos expositores.
No conozco la trayectoria de todos. Algunos de esos nombres me son desconocidos
pero los que paso a nombrar son demasiado conocidos. Los que atendemos a menores
abusados o a supervivientes de abuso sexual sufrido en la infancia, sabemos
quienes son esos personajes. Además, es imprescindible que Uds. conozcan
la identidad de estos delincuentes que utilizan recursos similares a los militares
de la Dictadura.
Muchos de nosotros sabemos lo que sucede, ellos amenazan a quienes atienden
a los menores y asesoran a sus madres, son violentos y peligrosos y tienen
la técnica de amedrentar a quienes los denuncian o a quienes solamente
dan seminarios sobre esos temas y/o escriben, como es mi caso. No hay suficientes
pruebas contra ellos, porque los asesoran hábiles abogados que se encargan
de manipularlo todo. Uds. saben bien de esas técnicas, los asesinos
de la Dictadura están libres.
-El Dr. Leandro Algañaraz es médico psiquiatra, psicoanalista
(¿) y asesora a los abusadores de APADESHI.
-Susana Pedroza de Álvarez se presenta como Lic. en Psicología
(U.B.A.) Licenciada en Servicio Social (U.M.S.A.). Consultora e investigadora
en temas psicológicos de APADESHI. (Ad-honorem. Terapeuta de familia
y clínica de adultos.
-Norberto Inda es psicólogo, pertenece y asesora a la Asociación
Nuevos Padres (Anupa).
Esta Asociación fue formada en 1995 por el señor Julio Trucco.
Desconozco quién es Horacio Cárdenas, pero su apellido me recuerda
al de Eduardo Cárdenas. De él hay mucho para decir, pero no
es esta la ocasión. Tan sólo que es un ex juez que actualmente
colabora con la Fundación Retoño. ¿No les recuerda a
la de Felices los Niños? También suele trabajar con APADESHI.
Y se encarga con una llamativa insistencia de hablar sobre la falsedad de
la denuncia del abuso. Como lo hace la autora de la nota de hoy en Página
12. Evidentemente, una fiel repetidora de las palabras de Cárdenas.
Tanto APADESHI como ANUPA fueron creadas por padres, en su mayoría
varones que, salvo alguna excepción, tienen causas penales por abusar
sexualmente de sus propios hijos. Esas asociaciones tienen personería
jurídica y dicen no tener fines de lucro.
Estos delincuentes perversos se disfrazan de víctimas alejadas injustamente
de sus hijos. Son hipócritas y mentirosos, en tanto la verdadera razón
de esa distancia, impuesta en el mejor de los casos por la Justicia, reside
en que es una forma, no siempre lograda, de proteger a los menores.
Los abogados, psicólogos y psiquiatras que atienden a esos menores
son, con demasiada frecuencia, desacreditados y, lo que es peor, amenazados.
Uds. ya conocen esos métodos, tratan de amedrentarlos para que se aparten
y abandonen causas tan justas. Las madres de esos niños son mujeres
que, generalmente, han sido golpeadas, quebradas en su autoestima por quienes
fueran sus maridos. Como es de comprender, los abogados que patrocinan a los
abusadores y los psicólogos que los "contienen" cobran grandes
fortunas mientras que los que atienden y defienden a los menores trabajan
en su mayoría de manera gratuita o cobrando muy bajos honorarios.
Lamentablemente, el problema del abuso no forma parte de las Instituciones
abocadas a los Derechos Humanos, demasiado ocupadas en nuestro país
- como es de comprender- por la violación a dichos derechos por parte
de la Dictadura Militar y del Estado. Esto debería ser pensado seriamente
por quienes tienen la posibilidad de pertenecer a dichas instituciones, entre
otras razones porque el abusador de menores utiliza métodos similares
a los de los torturadores y violadores. Y principalmente, porque sus víctimas
son menores de edad. Todos somos responsables de ellos.
Cuando concluí mi ponencia dije que una de las formas de "profanar"
al psicoanálisis es que los psicoanalistas desmintamos la existencia
de la violencia doméstica, del abuso sexual de menores, entre otras
formas de profanación o mala praxis. En esos momentos no se me ocurrió
mencionar que hay colegas que le venden el alma al diablo. Algunos de ellos,
tal vez habían estado sentados en la misma mesa que yo, en días
anteriores.
Quiero resaltar que con la ignorancia, la desmentida y el silencio, de algún
modo nos hacemos cómplices de esos abusadores, los que en su gran mayoría,
son además golpeadores.
Por otra parte me han informado que la Comisión Pro-Cátedra
de Derechos humanos de la Facultad de Medicina, participó oficialmente
en las Jornadas de Apadeshi realizadas el año pasado.
Asimismo, en Rosario existe una "sucursal" llamada GAPADESHI. Uno
de sus integrantes es el Sr. E. Maccio, otro abusador de sus propios hijos.
El día 4 de diciembre de 2002, APADESHI realizó otras jornadas
en las sala de la "Honorable" Cámara de Diputados.
Al final de mi carta, copio el mensaje-invitación que, cínicamente
y en reiterados mensajes, esta Asociación me hizo llegar a mis diferentes
de correo.
Todo esto es lamentable y terrible. Que en el mismo Congreso hayamos estado
presentes, como invitados a paneles o a mesas de debate o como interesados
participantes, personas éticas que de verdad bregamos por los Derechos
Humanos. En el caso mencionado, el grupo de padres APADESHI y los profesionales
que los asesoran, violan esos derechos, y lo más aberrante, es que
las víctimas son niños y niñas.
Sin más y a la espera de una respuesta las saluda cordialmente
Isabel Monzón
Lic. en Psicología, psicoanalista y escritora.
email: isamonzon@yahoo.com
email:
imonzon@fibertel.com.ar
Web:
http://www.isabelmonzon.com.ar
[*] Quisiera hacer constar a los lectores de este Website que si bien el Dr. Hugo di Bello ha participado en la citada mesa redonda de ningún modo puedo afirmar que se encuentre involucrado con las asociaciones de padres perversos tales como ANUPA o RETOÑO.
PD:
He sabido, para mi enorme satisfacción, que este año-2006- participó
del Congreso de las Madres, ASAMPI, gente dedicada a ayudar, proteger y asesorar
a las madres acusadas de SAP y a los niños forzados a revincularse con
padres abusadores y golpeadores. ASAMPI tiene una web, pueden visitarla.
El presidente es el Dr. Jorge Volnovich y la vicepresidenta es la Lic. María
Inés Bringoti. También forma parte de ASMPI el Dr. Juan Pablo
Viar- abogado.