Agrandadytos: ¿la televisión se hace cómplice de los abusadores?...
NOTA: Canal 13 sacó del aire "Agrandadytos". El 11 de julio ppdo. se emitió el último programa.
Buenos Aires, 27 de abril de 2004
Señores
responsables de Canal 13
prensa@artear.com.ar
Señores
productores del Programa Agrandadytos
Sr. Pablo Martins
pablomartins@promofilm.com
Los
que firmamos esta carta queremos hacerles saber que aún no hemos recibido
una respuesta satisfactoria a nuestra solicitud. Y que, de parte de Uds., solamente
nos ha llegado un mail del Sr. Martins que citamos a continuación.
El 12 de abril el Sr. Pablo Martins responde a la carta enviada el 7 de abril,
por algunos de los abajo firmantes, diciendo:
Estimada Isabel:
Reconozco que hemos cometido un error en la inclusión del citado fragmento (bombachita) en el programa Agrandadytos. Mas allá del contexto de juego inocente en el que fué (1) realizado, puede seguramente ser ejemplo o justificante para propiciar conductas abusivas hacia la sexualidad de menores. Lamentablemente, por nuestra ignorancia del tema, no supimos advertir a tiempo que este mensaje podía deslizarse al presentar esta situación. Es por eso que fué (2) al aire, y a partir de las distintas referencias que nos hicieron sobre el tema profesionales del área, trataremos de ser sumamente cuidadosos de ahora en más de los mensajes emitidos. En lo personal, acepto la responsabilidad que me toca puntualmente en este tema, pero no comparto el resto de sus apreciaciones acerca del programa.
Le comunico que ésta es la primera carta que recibimos de su parte en Promofilm, y le pido si es tan amable, reenvíe esta respuesta a quien corresponda.
Atentamente
Pablo
Martins
Productor General
Promofilm. S. A.
Angel Carranza 2341 - Capital Federal
CP 1425FXE Buenos Aires - Argentina
e-mail: pablomartins@promofilm.com
Web: www.promofilm.com - Tel.: (5411) 4779-6627/07/08 - Fax: (5411) 4773-1382
(1 y 2) Nota de corrección: Fue, fui, vio, dio, no llevan acento.
Mi respuesta:
Estimado Pablo:
No hay ningún juego inocente en la acción de Brieva. Si Ud. leyó bien la carta que le envié, hay muchos más elementos que dan cuenta de que el "conductor" no obra con buenas intenciones.
Le pido que me responda ¿por qué utilizan chicos en el programa? ¿Por qué años anteriores iba en el horario de protección al menor? Ese programa no debería existir, es menester que le den de baja. Además Brieva fue claramente fascista y antisemita en su alusión (indirecta) al Graf Spee.
Los que firmamos esa carta, impulsada al principio por mí pero al que se sumaron más y más adhesiones, conocemos del flagelo del abuso contra menores. Los huelo día a día en mi consultorio. Me molestaba ver a Brieva, siempre me pareció desagradable su actitud con los niños y opté por no ver el programa. Hasta que supe del "famoso" episodio del calzoncillo y ahí, haciendo de tripas corazón, vi el programa del 4 de abril. Otro espanto.
Si
Ud. no comparte mis apreciaciones será porque está de acuerdo
con los actos y dichos de Brieva, de lo contrario tal programa no existiría
o sería dado de baja ya.
No hay peor ciego que el que no quiere ver, dicen. Y Ud. es ciego, pero de ceguera
moral.
Distribuiré su mensaje y el mío entre los firmantes de la carta.
Lo saluda
Isabel Monzón
Un rato más tarde y ya más calma, le volví a enviar a este señor un nuevo mail pero, hasta el momento, ninguno de los dos fue contestado.
Estimado Pablo:
Quiero aclararle antes que nada que tanto esta repuesta como la anterior van por mi cuenta, es decir que mis ideas y palabras no representan a los firmantes de la carta. Tal como lo solicitara, ya les envié a mis colegas y demás firmantes su respuesta y la mía anterior.
Estuve pensando: Si Ud. se declara ignorante sobre el tema del abuso, ¿por qué no asesorarse si es que cree – buenamente - que el programa vale la pena? Estoy segura que varios de los colegas míos y yo misma aceptaríamos asesorarlos pero dándole un rumbo muy diferente al programa. La intención que me mueve es esta, con la que comencé la nueva respuesta: si no sabe, asesórese. El abuso sexual contra menores es el peor flagelo de nuestros tiempos y una de las empresas que más ganancias da. La prostitución infantil navega impunemente por Internet. A pesar de esta nueva carta le repito: Brieva se conduce como un abusador.
Lo saluda
Isabel Monzón
Por coincidir con varias de nuestras ideas, sumamos hoy a nuestra carta de repudio por la emisión del programa Agrandadytos un artículo de la periodista Mariana Carvajal junto a un texto del psicoanalista Jorge Volnovich publicados en Página 12 el 9 de abril. Ambos escritos se incluyen al final de las firmas. También hacemos lo mismo con un articulo de la periodista Sonia Santoro y con otro de Julián Gorodischer.
Copiamos la carta enviada el día 7 -actualizada con la fecha del día de hoy- y a continuación hacemos una síntesis de lo que vimos y pensamos cuando se emitieron los programas posteriores al envío de esa carta.
27 de abril de 2004
Señores responsables de Canal 13
Señores
productores del Programa Agrandadytos
Sr. Pablo Martins
Los que firmamos esta carta seguimos sumamente preocupados por el programa que conduce Dady Brieva. Les enviamos esta otra carta en tanto hemos recibido más adhesiones, lo cual es una prueba más de que nuestra preocupación es la de muchos. Hoy somos más de un centenar los firmantes de esta carta.
Volvemos a recordarles que muchos de nosotros somos psicólogos, psicoanalistas y abogados especialistas en asistir a niños que han sido abusados sexualmente y a adultos sobrevivientes de abusos sufridos en la infancia. Sabemos cómo se producen esos abusos y los terribles efectos que dejan en el alma de las víctimas. Hoy se nos suman docentes y escritoras de literatura infantil, religiosos y trabajadores sociales, entre otras personas.
Y estamos preocupados porque en el primer programas de este ciclo, Brieva protagonizó la escena que enseguida describimos:
El pasado domingo 21 de marzo hemos visto en "Agrandadytos" - el programa conducido por Dady Brieva - una escena entre el conductor y una nena de tres años que nos generó espanto: El conductor le propuso a la pequeña mostrar su calzoncillo a cambio de que ella mostrara su bombacha.
Siendo profesionales que trabajamos en la prevención y tratamiento del abuso sexual infantil, nos vemos obligados a decir que nos parece sumamente peligroso considerar graciosa una situación que se asemeja demasiado a los primeros acercamientos que realiza el abusador con su víctima. En dicha situación las niñas y los niños, por la insistencia de un adulto al que consideran confiable, con frecuencia se confunden y terminan atrapados y sometidos a la voluntad del abusador.
Por lo tanto, es lamentable que se naturalicen este tipo de escenas.
Teniendo en cuenta que los medios de comunicación son formadores de opinión, no vaya a ser cosa que a partir del programa algún adulto conocido le proponga a una niña o niño un juego similar: "¿jugamos a agrandaditos?". A los abusadores no le viene nada mal que se les den otras ideas para engañar a los niños con “juegos” que son los primeros pasos de un abuso.
Y algo más: Cuando Brieva le dice a la niña que le muestre la bombacha, ella le dice que no, que ya le había dicho antes que no, demostrando que Brieva había intentado convencerla fuera de cámara. Además, la niña dijo que la madre la iba a retar, a lo que el conductor le contesta:
"No te hagas problemas, mamá no se va a enterar, no le vamos a decir nada..."
Esa frase nos resultó muy conocida ya que es la que utilizan los abusadores con sus víctimas.
En años anteriores el programa se emitía en el espacio de protección al menor y eso resultaba muy llamativo, ya que si actuaban niños y niñas ¿por qué razón no podrían ellos verlo? Brieva se reía de los chicos y no con los chicos, se burlaba de ellos.
Asimismo, queremos destacar algunos párrafos de una entrevista que el periodista Julián Gorodischer le realizó a la escritora de literatura para niños Silvia Schujer, y que fuera publicada en el Diario Página 12 el 29 de marzo de 2004. (Por lo esclarecedora que nos resultó, la entrevista completa aparece al final de las firmas adherentes).
Con relación al programa Agrandadytos ella -autora del libro “La Cámara oculta”- afirma:
"-Me molesta el tema de la bombachita y el calzoncillo: no me causa gracia. Es una invasión a la intimidad que la nena no está en condiciones de afrontar. Me pregunto por qué siempre intentan traer a los chicos al mundo de los grandes, y no sumergirse en el de ellos que es mucho más rico."
Es evidente que la Sra. Silvia Schujer conoce el alma de los niños y que, por el contrario, Brieva no sabe o, por lo menos, parece que se olvidó de su propia infancia, y eso en el mejor de los casos...
La escena de la niña con Brieva nos recordó una película que habitó hace unos años la sala de los cines, se trata de "Magnolia". Gran parte de esa película transcurre durante un programa que dice ser para niños. Sugerimos que tanto los directivos de Canal 13 como los responsables de Agrandadytos vean esa película y recuerden la profecía bíblica que de ella emana.
Por otra parte hemos tomado conocimiento que la Prof. María Elena Naddeo, Presidenta del Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires, ha presentado ante el Sr. Presidente del Comité Federal de Radiodifusión - COMFER- Lic. Julio Bárbaro, una queja por la emisión del programa Agrandadytos del 21-3-2004. Entendemos que Uds. ya conocerán el contenido de esa queja. Aunque a nosotros la respuesta del COMFER no nos haya parecido la más adecuada, le damos valor a que la denuncia ha sido hecha.
Por último, invitamos a los responsables de Canal 13 y de "Agrandadytos" que den de baja a ese programa en tanto consideramos que Dady Brieva manipula a niñas y niños de manera abusiva. Y esto se sigue repitiendo en todos las emisiones de Agrandadytos.
Programa del 4 de abril de 2004
A Brieva se le fue la mano hoy. Insistió con una nena y un nene que ellos eran novios, mientras ellos respondían una y otra vez que eran primos. Unos chicos muy dulces, pequeños, de tres años tal vez el varón y de alrededor de cuatro, la nena. En otra parte del programa reunió a un grupo de niños varones y les preguntó cuál era la mujer ideal. Si Valeria Mazza, si otra de la que no recordamos su nombre, era en el grupo que el conductor bautiza como de los "machitos". Por supuesto que como tales debían comportarse y hablar los pibes. Es decir, Brieva los incita a una sexualidad temprana, a la misoginia y a la homofobia, ya que varias veces se escuchó palabra "maricón".
Brieva también les contó a esos niños que cuando él tenia 14 años se enamoró de una profesora alemana, que era buena nadadora y que se zambullía muy bien. Ella era hija de un marino alemán, sobreviviente de un barco que naufragó en las costas uruguayas. El barco, aunque Brieva no lo nombró, era el Graf Spee. Se refirió a esos alemanes casi con devoción.
Se trataba - insistimos en que Brieva no dio detalles de eso - de un barco nazi que en 1939, severamente averiado tras una feroz batalla contra la División Sudamericana de la marina británica, no obtuvo refugio de las autoridades de Uruguay, por ser país neutral. Su capitán, Hans Langsdorff, prefirió destruir el acorazado frente al puerto de Montevideo antes de dejarlo a merced del enemigo. Langsdorff se suicidó dos días más tarde disparándose un balazo en la cabeza y acostado sobre la bandera insignia del Graf Spee, cuyos tripulantes, 64 años más tarde, se resisten a una operación que de alguna forma contradice la voluntad y las órdenes de Langsdorff.
Asentados desde aquellos años en distintas ciudades de Uruguay y Argentina, estos ex marinos de más de ochenta años son terminantes cuando se trata de defender el "descanso eterno" del barco que los trajo a América del Sur. Se oponen a la iniciativa de rescate que tiene lugar bajo la supervisión del buzo uruguayo Héctor Bado. ¿Que podría hallarse allí? ¿Pruebas que esos marinos fueron nazis y no simples inocentes desertores o que acataban las órdenes de sus superiores bajo la excusa de la "obediencia debida?”
Estos ex soldados ¿nazis? se quedaron para siempre en estos lugares del mundo luego de que su capitán decidiera hundir el acorazado cuando todo estaba perdido y para evitar que los aliados se apoderasen de la tecnología y los secretos militares que encerraba.
En esas mismas costas, años más tarde, aparecerían los cuerpos de tantos "subversivos" que los militares argentinos de la dictadura arrojaron desde los aviones. ¿Hará Brieva apología del crimen? Nada le falta a Brieva, más bien le sobra ¡fascismo!.
Agrandadytos no es un programa infantil, es por lo contrario un programa en contra de la infancia. Los adultos allí presentes son idiotas útiles.
Insistimos en invitar a los responsables de Canal 13 y de "Agrandadytos" que den de baja a ese programa en tanto consideramos que Dady Brieva manipula a niñas y niños de manera abusiva.
En
el programa del día 11 de abril, Brieva entrevistó a los hijos
de los actores Alicia Zanca y de Gustavo Garzón. Esos niños, gemelos
y con Síndrome de Down son criados, al parecer, con mucho amor por sus
padres. Por alguna razón que no conocemos, la madre llevó a sus
hijos a Agrandadytos.
Esos
chicos tienen cerca de 12 años pero por su dolencia piensan y sienten
como si tuvieran 5 o 6.
Brieva
les preguntaba si les gustaba Bandana y los pibes contestaban a su manera, como
les posibilita el hacerlo desde su edad emocional e intelectual. Pero Brieva
insistía, como diciéndoles que eran tontos al no entender la pregunta
de él sobre si les gustaban las chicas. Molestaba el tono y la insistencia
en hablarles como si fueran grandes. Ese era el tono, otra vez el intento de
sexualizar a la manera de un adulto a quienes son niños.
“Confusión de lenguas entre en adulto y el niño”, decía en un texto sin desperdicio el talentoso psicoanalista Sándor Ferenczi. En 1932, Ferenczi abrió el XII Congreso Internacional de Psicoanálisis con la ponencia Confusión de lengua entre los adultos y el niño: "Nunca se insistirá bastante sobre la importancia del traumatismo y en particular del traumatismo sexual como factor patógeno. Incluso los niños de familias honorables de tradición puritana son víctimas de violencias y violaciones mucho más a menudo de lo que se cree. Bien son los padres que buscan un sustituto a sus insatisfacciones de forma patológica, o bien son personas de confianza de la familia (tíos, abuelos), o bien los preceptores o el personal doméstico quienes abusan de la ignorancia y la inocencia de los niños", dice Ferenczi. Más adelante afirma que esos adultos con predisposiciones patológicas, confunden los juegos y conductas de los niños con los deseos de una persona sexualmente adulta, confusión que los lleva a abusar sexualmente de las criaturas. El niño puede intentar protestar, pero a la larga es vencido por la fuerza y la autoridad aplastante del adulto. Llevado por el temor y la indefensión, la criatura se doblega a la voluntad del agresor y lo introyecta, para poder seguir sosteniendo con él un vínculo de ternura. A este mecanismo de defensa mental Ferenczi lo llama "identificación con el agresor".
18 de abril
Ver en la noche del 18 de abril el Programa de Brieva fue una verdadera tortura. Ahora tiene una duración de una hora y media. ¿Podremos resistirlo más domingos? ¿Será una estrategia para que desistamos dejándolo de ver? No sería mala la idea, ya que cada programa es deplorable.
La perla llegó al final ya que Brieva comenzó haciendo buena letra. Romántico, buen padre, haciéndose el serio y, como se decía en otros tiempos, “dando cátedra”. Pero no pudo con su genio. En la reunión con los “machitos” preguntó por al amor y la amistad. Si por una mujer se dejaba a un amigo. Los pibes rondaban los 11 y 12 años y eran muy piolas. Aunque ingenuos, ya que contestaban muy serios sin advertir el cinismo del conductor. Para ellos, como es lógico y normal a su edad, prima la amistad. Pero Brieva en su habitual actitud de “agrandar” a los que aún son niños insistía queriendo llevar a los chicos al terreno de lo erótico. Entonces les dijo algo así como si por un amigo ellos dejarían a una mina, y los pibes dijeron que sí. Brieva, el buen marido, confiesa como en complicidad, que entonces ya tiene una excusa para decirle a su mujer la próxima vez que él quiera salir. Y deja entrever de algún modo que no es por un amigo sino por una aventura. ¡Es tan macho este Dady! Hasta en la TV tiene que decir que es capaz de serle infiel a su señora esposa.
En uno de los últimos bloques entrevista a un chico de unos 10 años. No recordamos el nombre, es un chico al que han llevado al programa años anteriores porque pasar lo grabado hace unos años con ese chico. El “conductor” de Agrandadytos le pregunta si el pibe sería capaz de enamorarse de la esposa de Brieva.
“Soy muy chiquito”, contesta el niño. Brieva dice que se trata de ficción. Para lo cual tarda un rato en intentar que el niño entienda que es eso de la “ficción” ¡Según la piensa el Dady, claro!.
Como los bloques con los chicos están grabados de antemano, se repite la escena, como ensayando para una obra de teatro. Esto de la “ficción” se repite y repite, mientras el pibe dice como hablando para adentro y haciendo buena letra: “Es ficción. Es ficción.” Es difícil poner en palabras lo que vimos, son escenas y actitudes en las que no priman las palabras sino los actos. Brieva logra que el pibe diga algo con relación a enamorarse de la mujer del conductor. No importa ya que dijo el niño, lo que importa es que Brieva al finalizar el programa sigue siendo el mismo abusador. Abusa del poder que tiene como adulto, y eso por lo menos.
24 de abril de 2004
El programa de hoy demostró a las claras que Brieva, a raíz de la denuncias que han llegado a la producción del Canal y de los múltiples comentarios periodísticos y radiales acerca de Agrandadytos, se controla o está siendo controlado por la Producción para seguir haciendo “buena letra”. No hay bombachitas ni calzoncillos que mostrar. Pero, por supuesto el programa mantiene sus características esenciales: Brieva usa palabras soeces y groseras frente y hacia los niños. Los utiliza, no los escucha, les “da letra” para que opinen y actúen como Agrandadytos y no como niños: “Dady” pretende que los pibes digan exactamente lo que él quiere. Les enseña a mentir, no tiene en cuenta la edad de cada chico ni la percepción de la realidad que cada uno pueda tener. Brieva introduce, fundamentalmente en los niños varones, una forma de pensar machista. En varios de los sketchs de hoy les hace decir a los chicos a quien le debería pedir permiso él para ser novio de otras mujeres. Y los pibes dicen en varias ocasiones, que el permiso se lo tiene que dar a Brieva su esposa. Con esto naturaliza y legitima el tener varias mujeres.
En uno de los bloques que sale en directo y ante el público adulto Brieva, comentando algún suceso domestico, dice que su mujer “le rompe los huevos” y que mejor se hubiera casado con una novia de su juventud; pero enseguida se corrige afirmando que la ex novia, de haberse casado con ella, le hubiera roto “los huevos también ya que las mujeres son todas iguales.”(Sic.)
Suponemos cuánto esfuerzo puso la Producción para responder a la críticas que el Programa ha recibido. Tenía que estar presente la madre de Dady apoyando a su hijo, por ello se la ve en medio del público y en varias oportunidades a Brieva acercándose a ella y hasta pidiéndoles aprobación.
En determinado momento y casi como momento culminante del programa, Brieva se ubica en un sillón –trono sobre una tarima e invita a ver con una expresión seria o tal vez de enojo el siguiente sketch:
Entre danza, cantos y gritos, un demonizado Brieva, con voz gritona y violenta, pretende impedir a su hija- de 14 o 15 años- hablar con su madre, salir de su casa para hacer su vida en tanto que el cantante Guillermo Fernández, -que en su niñez fue un niño prodigio cantor -sobre la música de un tango conocido, canta la dificultad y el dolor de un padre que no acepta ver crecer y volar a su hija. El sketch finaliza con una aproximación entre Dady y Fernández en la cual el canto dolido prima sobre el demonio violento, que queda enmudecido mientras la hija se va con un chico de su edad. Dady muestra, con gestos, que ha quedado mudo. Hay varias interpretaciones posibles del mensaje que este sketch pretende dar. Una, que podría ser respuesta a las críticas, es que cuando se ve a un “Dady” demonio no se ve a un “padre bueno. Otra, en la misma línea de responder - ¿cínicamente?- a las críticas, sería que el demonio está en algunos de quienes vemos su programa pero no en el propio Dady y es por eso que termina enmudecido: ¿Por las críticas?.
Agrandadytos, siendo un programa con niños, no es para niños: ni para los que intervienen en él ni para los que lo pueden ver por la TV.
Los niños que intervienen cumplen un deseo que no es de ellos sino de otros: de Brieva y de los padres. Aunque podría existir por parte de algunos de esos chicos el deseo de aparecer en la tele.
Mientras tanto, y durante toda la parte del programa que se emite en directo, entre el público no hay niños sino solamente adultos que se ríen, con buenas o malas intenciones, de las “gracias” que hace Brieva. Es muy evidente cómo utiliza a las criaturas para forzarlos a ser quienes no son.
Y también es clara la complicidad de los padres que llevan a sus hijos a ese programa deplorable. Pero esto mejor lo dejamos para otra ocasión. Por ahora tenemos bastante con Dady.
Saludan cordialmente los abajo firmantes:
-Isabel
Monzón- Lic. en Psicología- UBA -Psicoanalista-Escritora- Buenos.
Aires- CI. 9989564.
Adrover,
Cristina - Psicóloga Social. Educadora sexual. DNI 5.120.079. Delegación
La Plata de AASES (Asociación Argentina de Sexología y Educación
Sexual). ONG que pertenece a FLASES (Federación Latinoamericana de Sexología
y Educación Sexual).
Albanesi, Ada - Arquitecta - DNI 12752803
4. Angelo, Silvia - DNI 6.079035 -Psicoanalista. Institución ASAPPIA
Asociación Argentina Psiquiatría y Psicoanálisis de Niños
y Adolescentes.
Ardiles,
Zelmira - Antropóloga - Posgrado (UBA) en Violencia Familiar.
Azcuy, Carlos. LE 4.090.120. Doctor en Geología-CONICET
Azpiroz, Alejandra. Caleta Olivia. Santa cruz.
Aller Atucha, Luis María –Lic. en Psicología - DNI 5.180.579-
Presidente de la Asociación Argentina de Sexología y Educación
Sexual – AASES.
Arribillaga, Inés – Lic. en Psicología – UBA- Buenos
Aires, Argentina DNI 5594686.
10. Belçaguy, Mabel N. Lic. en Psicología (Asoc. Arg. de Psiquiatría
y Psicología de la Infancia y la Adolescencia). L.C.: 6.192.481.
Beker,
Viviana. Geóloga. Docente. DNI 12316901. Mujeres Autoconvocadas de Bahía
Blanca.
Briñocoli, Mercedes Hebe. Lic en Psicología. Rosario. DNI 5 081
462.
Buzzi, Mirian E. – Lic. en Psicología - La Plata DNI 11616687-
Colegio de Psicólogos de la Provincia de Santa Cruz-
Cornago, Dina. - Asistente Social- DNI 4709095.
15.Compiano, Lidia Inés. Diseñadora de Interiores- LC 4869512
Asamblea Florida Este Comisión Contra la Represión Policial
Coppoli,
Sergio Juan - Psicólogo - DNI 10338490
Cortopasso, Alcira. DNI 4.495.262. La Plata.
Dias, Claudia Isabel- Lic. en Psicología. DNI: 16044011.
Disatnik, Hilda - Psicóloga Social -DNI 10.203.243- Casa de las Mujeres
– Tucumán.
Esandi, Mercedes - Lic. en Historia. DNI: 1440365-Grupo de Mujeres Autoconvocadas.
Bahía Blanca.
Fainstein, Diana- Psicóloga Social- Orientadora Sexual, DNI 10.690.009,
AASES (Asociación Argentina de Sexología y Educación Sexual)
La Plata- Pcia. Buenos Aires.
Fernández, Eduardo Daniel - Licenciado en Psicología y Magister
en Minoridad y Familia. Psicólogo Clínico - Consejo Nacional de
Niñez, Adolescencia y Familia - C.I. 6.532.669
Fernández Avello, Mónica - Abogada - DNI 12.862.520
Fernández Santos Osvaldo. Lic. en Psicología.
Fiksler, Mariana –Lic. en Psicología - UBA. DNI 6536817.
26.Gasó, María Elena - Psicóloga y docente.- Desempeño
en el ámbito educativo como educadora sexual.-DNI 4 920 697.
Gaffner,
Cristina. Lic en Psicología. LC. 3.610.443 - Del grupo de Mujeres Autoconvocadas
de Bahía Blanca.
Garaventa, Jorge. Lic. en Psicología. Psicoanalista.- DNI 10160097. Buenos
Aires ciudad Autónoma.
Gayone, Montserrat. -Docente- DNI 11825291.
Geymonat Cheveste, Graciela Lilian. DNI 92.862.394 - Grupo Mujeres Autoconvocadas
de Bahía Blanca.
Glinsky, Ezequiel. Lic. en Ciencias de la Computación. UBA. DNI 25598536.
Gil, Bárbara - Poeta-Traductora-Periodista.
Grande, Alfredo. Médico Psiquiatra. Matricula 41997.
Grinberg, Marta. Lic en Psicología - Buenos Aires- CI 6.804.021
35.Groisman, Mariana. Lic, en Psicología L.C.6.418.756.
36.González, Lidia Alicia - Médica Pediatra.
Grau,
Magdalena - Lic. en Trabajo Social DNI 12442490 -
Gruschky, Gabriela Elizabeth - Terapeuta Ocupacional- DNI 18.453.984
Hajer, Doris - Lic. en Psicología- Psicoanalista- Profesora Titular a
cargo del Área de Psicoanálisis - Universidad de la República
- Montevideo- Uruguay -ID 970-012-2
Heredia, Lucía. Lic en Psicología. DNI.12.760.447 Coordmujer.
Coordinadora por los Derechos de la Mujer - Equipo Interdisciplinario de La
Comisaría de la Mujer de Martínez.
Hernández, Alicia - Lic. en Psicología - CI 11202579
Hernández, Maria Victoria - Licenciada y Magister en Gestión de
empresas. DNI 16.677.427.
Holand, Graciela. Lic en Educación- Dni 6.719.895
Ibañez, Jacqueline. Lic. en Psicología. DNI 16436999- Cdad. Aut.
de Bs. As.
45.Jurado, Patricia - Lic en Psicología-Master en Ciencias Políticas
y Sociología-Flacso- Buenos Aires-DNI 11383051
Kigelman,
Regina. Obstetra. Educadora Sexual. D.N.I. 3.233.854
Labiano, Mercedes. Lic. en Psicología, Presidenta de la Asociación
Interdisciplinaria en Gerontología (A.I.G.)y Terapeuta de niños.
Buenos Aires. LC. 6.729.174.
Lafuente, José M. - Psicólogo- DNI:11.314.739
Lyonnet, Blanca -Lic. en Psicología. Mat. Provincia de BsAs. Nº45.309.
Presidenta Asoc. "SER MUJER". VILLA GESELL.
Lobos, María Isabel - Lic. en Sociología- M.P. 278 -Sexóloga
Educativa
López Peralta, Ezequiel - Lic. en Psicología- Sexólogo
DNI 22916294.
López, Ana María- LC 4185361 – Docente.
Loyácono, Irene. Lic. en Psicología. DNI 5.256.820. Ex Presidente
de la Sociedad Argentina de Terapia Familiar. Directora de CeTEF.
Lozano, Marisa A. Luis Guillón PBA, DNI 17.233.787
Macri, Osvaldo - Sociólogo - Psicólogo Social - Educador Sexual
- LE 8627570.
Machon, Aline - Estudiante de Psicología Social -DNI 16.205.293 Casa
de las Mujeres - Tucumán
Maldonado, Stella Maris. Médica Psiquiatra. Psicoanalista. Asociación
Psicoanalítica de Córdoba- Filial de la Asociación Internacional
de Psicoanálisis). Directora del postgrado de Psiquiatría Infanto
-Juvenil - Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Córdoba.
DNI. 5655509
Mauro, Mirta Susana - Lic. en Sociología. Docente UBA - DNI 6.653.376-
Malfatti, Romano - DNI 5.089.914.
Mastroberti, Marta. Lic. en Psicología DNI. 10.776.250. Santa Cruz.
Méndez, Blanca Elena - Lic. en Psicología - M.N. 6557 –DNI
9.988.815-Providence- Rhode Island -EEUU.
Martellini, Silvana. Médica Pediatra - DNI 11622845
Martín, Victoria - Psicóloga Social- DNI 11.729.897- Institución
a la que pertenece: Casa Pastoral San Isidro
Martínez Verdier, Virginia –Lic en Psicología - Sexóloga.
Michelin Salomón, Darío Gino - DNI 92.293.638 - Pastor Iglesia
Evangélica Valdense- Bahía Blanca
Minnicelli, Mercedes. Lic. en Psicología- Profesora del seminario de
orientación "Infancia, Derechos del niño y psicoanálisis".
Docente de la cátedra "Psicología institucional y comunitaria"
Facultad de Psicología Universidad Nacional de Mar del Plata. DNI 14.563.844.
Mó, María Rosa- Escritora- Argentina
Müller, María Beatriz. Lic en Psicología-CIAPSI - SALUD ACTIVA-
DNI 6.408.352.
Neil, Ana María - Zonta , ONG por la mujer y la niñez.
Núñez, Leonor -Lic. en Psicología-Buenos Aires. DNI 6.622.469.
Olivera, María Julia Profesora. DNI 11462314
Oria, Piera. Geógrafa. Socióloga. Feminista – DNI 4783123
Orozco, Yolanda. Lic. en Psicología. UBA- Psicoanalista - DNI. 14.171.794.
Pastore, María Inés –Lic. en Psicología - DNI 11805469
Paz Burgos, Elizabeth. Lic. en Psicología. Tartagal- D.N.I. 92.747230.
Pechersky, Graciela- Antropóloga. DNI 4.928.135.
Peña, Iris. Lic. en Psicología- CI 1755180-0- Montevideo-Uruguay.
Poliakoff, Silvia – Lic. en Psicología - Hospital Área programa
Valcheta Río Negro – Argentina- DNI Nº 11.203.372
79.Raíces Montero, Jorge Horacio- Lic. en Psicología. PDNI 07597714
- Psicólogo Clínico - Coordinador Área Salud Comunidad
Homosexual Argentina.
Rearte,
Eva - Lic. en Psicología. Buenos Aires.
Redondo, Silvia. Lic. en Psicología Clínica- DNI.6405702
Rivera, Iris. Docente y autora de literatura para niños.
Rubins, Claudia – Médica Psiquiatra. DNI 12865457. Río Gallegos.
Santa Cruz.
Sangil, Carlos Emiliano - Estudiante - DNI 29129934- Ciudad Autónoma.
De Bs. As.
Sánchez, Elena María – Lic. en Psicología . DNI:
4858275- MPNº 45049, Colegio de Psicólogos de la Provincia de Bs.
As. - Distrito X Maipú -Buenos Aires-
Santos, Beatriz Irene. Lic. en Psicología. D:N:I 4.894.942
Sella, Liliana. Lic. en Psicología. DNI 10.120.475 (Santa Cruz) Argentina
Simoncini, Mercedes. Trabajadora Social. D.N.I. 11.589.987. Rosario. Argentina.
Sito, Gabriela – Lic. en Psicología - DNI 16327194. Gral. Roca,
Río Negro.
Sonis, Adriana. Lic. en Psicología. DNI 10961773
Staub, Osvaldo. Lic. en Psicología - Presidente de APDDUS "Asociación
Para la Defensa del Discapacitado y el Usuario de Salud"
Stola, Enrique. Médico Psiquiatra. MN 50.747 CI 10.674.421 Buenos Aires.
Tesone, Marina - Lic. en Psicología DNI 25778283
Tuttolomondo, Ruben O. Luis Guillón PBA, DNI 14.418.945
Vaccaro, Sonia. Lic. en Psicología - Comisión para la Investigación
de Malos Tratos y la Violencia Domestica - Madrid, España.
Vendrell, Pilar. Lic. en Psicología -DNI 10795456
Vera, Alba Lucía - DNI 12985793
Viar, Juan Pablo María. Abogado, DNI 16.910.996.
Viertel, Erika. Lic. en Psicología. UBA. Departamento de Minoridad y
Familia de Ushuaia. DNI 18685167
Visotsky, Jessica. Lic. en Ciencias de la Educación. Grupo Autoconvocatoria
Mujeres. Bahía Blanca
Wegsman, Susana – Lic. en Psicología - LC 6.537-219- Grupo de Mujeres
8 de Marzo del Barrio Don Orione - Claypole - Provincia de Buenos Aires
Wiszniewer, Matías - DNI 17754445
Wider, Graciela. Lic. en Psicología y psicodramatista.- Asappia- DNI:
12.087.075
Buenos. Aires.
Zullo, Julia. Lic. y Prof. en Letras. Docente UBA. 18.117.964
Los textos
Diario Clarín - 23 de Marzo de 2004. Sección Espectáculos
MIRANDO LA NUEVA TEMPORADA DE “AGRANDADYTOS” CON LA NOVELISTA JUVENIL SILVIA SCHUJER
“La tele muestra una espontaneidad actuada”
Silvia Schujer, la autora de “La cámara oculta”, una novela
juvenil sobre niños actores inspirada precisamente en las colas del casting
de Agrandadytos, miró con Página/12 el primer envío de
este año, que tuvo como plato fuerte una entrevista con el presidente
Néstor Kirchner.
“Los chicos son una excusa publicitaria”, dice Schujer ante el debut
2004 del ciclo de Dady Brieva.
Por Julián Gorodischer
Renata reúne los atributos del niño prodigio: esa melena afro, la sonrisa constante, el remate fuera de tono que la hace pasar por espontánea, la “chica diez” de Agrandadytos. El nuevo prodigio no acredita saberes o talentos como Bellísima, de Luchino Visconti; no pretende para sí el podio del Cantaniño o el fajo tras la respuesta correcta. El nuevo niño de la tele sólo sabe de la propia tele cuando (como hace Joan junto a Dady) reproduce la coreo del Marquesi de Son amores. Dady festeja y el niño genio cambia el speach, apurado y a los gritos, a tono con lo que se espera de él: que hable como adulto (como ya hizo Rodrigo Noya, desde Agrandadytos a Valentín), igualito a papá. Mismos tics, retos a la hermana, look de celoso, donjuán, machista y un poco mal hablado hasta parecerse al propio Dady, que busca émulos por todos lados. Al que más se le parece (por “besarla atrás del árbol” o ganársela a un rival) lo felicita con entusiasmo; ha nacido el sucesor: ¡Hijo ‘e tigre!
Para la mujer que mira, incrédula, no es la primera vez. Pero se sorprende, como cuando, en el 2003, Agrandadytos la motivó a acercarse a las colas para el casting de su propio barrio, Palermo, y a iniciar el trabajo de campo para una novela. Silvia Schujer, escritora para niños y autora de La cámara oculta, fue una cronista sagaz de la era reality aplicada a los niños, siempre en espera y acompañados por esa criatura movediza, hiperquinética y estresada a la que suelen llamar: ¡Mamá! In situ o en la pantalla, detectó una búsqueda excluyente: “El premio, que no es dinero sino el prestigio del que aparece en la TV”, consciente de que el personaje de su novela, Tamara Romina Luna, no es tan distante de estos cientos que se ven en Agrandadytos, Floricienta o Mini Pulsaciones. Este domingo, Dady Brieva “cachondea” con la nena de tres años, le pide que le muestre la bombacha a cambio de una tirita de su calzoncillo. “¿Y ya le diste un piquito a tu novio?”, insiste, como lo hará después con “la mesa de los machitos”, un poco "obse" con eso de saber si “se la besaron o no se la besaron” (sic), levemente excedido cuando reclama a los de cuatro: “¡Quiero más anécdotas de mujeres!”.
Dice Schujer:
–Me molesta el tema de la bombachita y el calzoncillo: no me causa gracia. Es una invasión a la intimidad que la nena no está en condiciones de afrontar. Me pregunto por qué siempre intentan traer a los chicos al mundo de los grandes, y no sumergirse en el de ellos que es mucho más rico.
–Dady sólo pretende que el nene (Joan) reproduzca saberes sobre la propia TV. ¿Al nuevo prodigio no se le pide más que eso?
–Este chico no es un prodigio: tiene un poquito de gracia personal. Pero eso no determina que la persona sea más valiosa. Tampoco son prodigios los chicos que tocan en una orquesta: se están formando en una disciplina. Cuando investigué para la novela, me dijeron qué se espera de ellos: tener la capacidad de perder sus atributos infantiles lo más rápido posible.
Rodrigo Noya, anunciado para el próximo domingo, fue el “colmo” de Agrandadytos. Su encanto fue parecerse a papá en el reto a la hermanita, celarla, controlarle amiguitos y llamadas como un “guardabosques”, esa figura que Dady rastrea en los niños con entusiasmo. El “guardabosques” y el “machito” son sus dos formatos favoritos para el niño-adulto. Una hora antes, en Mini Pulsaciones, el niño-aprendiz recuperaba una esencia escolar al ser interrogado: si se equivoca puede corregirse, incentivado a preguntar por teléfono a un adulto y desplegando todos los tópicos del saber enciclopédico (enumeraciones, ortografía, matemática. Allí se lo vio nervioso y balbuceante, acotado a las opciones que nunca dan sorpresas: ¡se contesta sobre lo que hay! En cambio, el niño-adulto de Dady Brieva prefiere entrar en un duelo light con el conductor. “¿Quién es Dady?”, se le pregunta. “Dady es trolo”, dirá.
Sigue Schujer:
–Es llevarlos a los clichés de los adultos: aparecen los valores más despreciables; el discurso de Dady sobre el lugar de la mujer en el matrimonio es el peor que propone la sociedad. Los chicos participan de mecánicas de pensamiento que no son genuinas.
–Están muy esponsoreados, son niños aspiracionales...
–Mientras lo miro, me pregunto: ¿para quién es este programa? ¿Cuál es el público? Los chicos son una excusa publicitaria. Sólo el momento de la orquesta infantil junto a León Gieco marca una diferencia. Esos niños músicos se conectan con la belleza más allá del valor televisivo, son destacados por una actividad enriquecedora. Pero ni se los identifica. El resto es exponerlos a que se hagan los espontáneos, y eso me pone muy nerviosa.
–Sólo cuando los chicos entrevistan al Presidente cambia el tono... ¿no los ve más inseguros, menos pautados?
–La entrevista me parece una estupidez: los chicos no preguntaron desde sí mismos. En las escuelas, se los ve de otro modo: se superponen, no dan la impresión de venir con algunas cosas planeadas desde antes. En la tele están disciplinados: actúan de espontáneos. Y deben pasar por un casting.
–Pero papás y mamás quedarán orgullosos con “la gracia” del nene...
–Si uno habla con padres de chicos muy chicos, suelen destacar que sus hijos no escuchen música infantil. Dicen: “Mi hijo desde los 6 está copado con Charly García”. Se ponen chochos si leen desde muy chicos libros de más grandes. No cuestiono el hecho sino la actitud. ¡No entiendo la urgencia!
9 de abril de 2004 - Diario Página 12
Agrandaditos perdió la inocencia
Por Mariana Carvajal
Más de medio centenar de psicólogos, psicoanalistas y abogados especializados en asistir a chicos abusados sexualmente pidieron a Canal
13 el levantamiento del programa Agrandadytos. El disparador del reclamo fue un episodio en el cual el conductor, Dady Brieva, incitó, entre risas, a una nena de tres años a mostrarle su bombacha, una situación muy similar a “los primeros acercamientos que realiza un abusador de menores con su víctima".
La misma escena llevó al Consejo de los Derechos de los Niños de la Ciudad de Buenos Aires a presentar una "queja formal" ante el Comfer. Los cuestionamientos, sin embargo, no se limitaron a ese segmento. Tanto el Consejo como el grupo interdisciplinario objetaron que en el programa "reiteradamente se lleva a los niños y a las niñas a la reproducción de conductas sexualizadas propias de los adultos, así como a roles de género estereotipados que no responden a una concepción más igualitaria de hombres y mujeres en la sociedad actual". El Comfer analizó el contenido de Agrandadytos y concluyó que "amerita una advertencia al canal y a la productora", según adelantó un directivo del organismo a Página/12.
Incluso, en el área de Evaluación de Contenidos están analizando si no debería emitirse dentro del horario de protección al menor.
La escena en cuestión se vio en el primer programa de este año del ciclo, el domingo 21 de marzo (ver aparte). "Nos generó espanto", dice la nota enviada por correo electrónico a Canal 13 por unos setenta profesionales vinculados con el tratamiento de chicos abusados y de adultos que sufrieron ese drama en su infancia. Entre otros, adhirieron al pedido de levantamiento del programa Enrique Stola, el psicólogo que atiende a los dos jóvenes que denunciaron al sacerdote Julio César Grassi; Juan Pablo Viar, un reconocido abogado especializado en el tema; Stella Maris Maldonado, directora del Posgrado de Psiquiatría Infantojuvenil de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Córdoba; la psicóloga social Cristina Adrover, de la delegación La Plata de la Asociación Argentina de Sexología y Educación Sexual; la psicóloga María Beatriz Müller, del Ciapsi, Equipo de Investigación y abordaje del abuso sexual infantil, de Merlo; y la psicóloga Isabel Monzón. "Nos parece sumamente peligroso considerar graciosa una situación que se asemeja demasiado a los primeros acercamientos que realiza el abusador con su víctima -escribieron-. En dicha situación, las niñas y niños, por la insistencia de un adulto al que consideran confiable, con frecuencia se confunden y terminan atrapados y sometidos a la voluntad del abusador. Por lo tanto, es lamentable que se naturalicen este tipo de escenas. Teniendo en cuenta que los medios de comunicación son formadores de opinión, no vaya a ser cosa que a partir del programa algún adulto conocido le proponga a una niña o niño un juego similar: '¿Jugamos a agrandadytos?'."
Consultada por Página/12, una de las firmantes, la psicóloga Müller, señaló su preocupación. "No creo que Dady Brieva haya pensado que lo que estaba haciendo estaba mal. Pero sin quererlo transmitió que es normal que un adulto confiable vaya envolviendo a un chico al punto de violar su intimidad. Un nene que esté pasando por una situación de abuso puede llegar a pensar que no está mal. Además, Brieva les da letra a los abusadores."
En el Comité Federal de Radiodifusión examinaron el programa, que este año se emite los domingos a partir de las 21. "Creemos que amerita una advertencia al canal y a la productora", señaló a Página/12 el coordinador general, Sergio Fernández Novoa, aunque aclaró que para el organismo Agrandadytos, no violó la Ley de Radiodifusión, por lo cual no será sancionada. El ciclo fue analizado por un equipo interdisciplinario.
"Estamos evaluando si debería ir en el horario de protección al menor. Es un programa dirigido a adultos. La complicidad del conductor es con los adultos y no con los chicos", indicó la psicóloga Vanesa Ciccone, de Evaluación de Contenidos del Comfer. Hasta el año pasado, Agrandadytos se emitía dentro del horario de protección al menor.
Con respecto al episodio de la bombacha, Ciccone agregó: "Consideramos que puede generar confusión en los chicos en relación con el cuidado del propio cuerpo. Además, porque queda claro que el conductor le está proponiendo algo que podría ser sancionado por su madre".
Este diario se comunicó con Promofilm, la productora de Agrandadytos, pero ningún directivo quiso opinar sobre el tema.
En su presentación ante el Comfer, la presidenta del Consejo de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes de la Ciudad, María Elena Naddeo, pidió que "se advierta" a la producción del programa y a su conductor "acerca de los perjuicios causados" por "expresiones (que) naturalizan los más serios intentos que para la prevención del maltrato y el abuso sexual infantil realizan los organismos y equipos especializados en la materia". Además, indicó que el diálogo mantenido por el conductor con la nena "constituye una intromisión en la intimidad de los niños" resguardada por el artículo 16 de la Convención Internacional sobre los Derechos de los Niños.
En la "queja formal" elevada al Comfer, Naddeo reclamó que desde el ciclo "se realice una aclaración" con el fin de "consignar un mensaje destinado a resguardar los derechos de los niños". En diálogo con Página/12, la funcionaria adelantó que si no se produce una rectificación, evaluará pedir una sanción al programa. "Probablemente, Dady Brieva no tuvo una intención maliciosa. Pero desde la prevención del abuso sexual infantil les decimos a los chicos que no deben hablar sobre su intimidad con adultos. El programa está desvirtuando ese trabajo de prevención", objetó Naddeo.
"Que
no se entere mamá"
Dady: A ver... mostrame la pollera, Renata.
Renata: Sí ... es rayada (se pone de pie y muestra la pollera a la cámara)
Dady: Es hermosa... igual que la bombacha ...
Renata: ¡Nooo!!!! La bombacha no es rayada.
Dady: Es blanca...
Renata: No...
Dady: A ver ... bueno, vos mostrame la bombacha y yo te muestro el calzoncillo.
Mirá (se levanta y hace el gesto de mostrar el calzoncillo. (La cámara
lo toma de la cintura para arriba.)
Renata: ¡Ah!!! (y risas)
Dady: Y vos mostrame la tuya. A ver ...(Renata se levanta la pollera.)
Dady: ¡Uh uh!!!! (risas)
Renata: ¡Que no se entere mi mamá!
Dady: ¡Que no se entere mi papá tampoco!
Machitos y cachetadas
Las críticas al programa que conduce Dady Brieva no están acotadas al episodio de la bombacha. "Brieva los incita a una sexualidad temprana, a la misoginia y a la homofobia", señalaron en su carta a Canal 13 más de medio centenar de especialistas en el tratamiento de chicos abusados, en la que también denunciaron que el ciclo "manipula niñas y niños de manera abusiva".
El programa tiene una sección en la que un grupo de niños varones, bautizados "los machitos", hablan particularmente de sus gustos sobre mujeres y de cómo son "cuidas" de sus hermanas. Otro episodio cuestionado pertenece al programa emitido el 28 de marzo, en el que un chico contó cómo su mamá se dio vuelta en el auto para darle una cachetada porque él tenía un berrinche, mientras que el conductor sonreía, de alguna forma Transmitiendo la idea de que es normal que se castigue físicamente a los chicos.
Ingenuidad
y dolor
Por Jorge R. Volnovich *
El programa Agrandadytos nos ha mostrado con la mayor simpatía a un conductor de televisión proponiéndole a una candorosa niña de 3 años mostrarle su calzoncillo a cambio de que ella le muestre su bombachita en el marco de un acercamiento seductor pleno de sonrisas cómplices, en donde no podría faltar la alusión al beso del "noviecito" de la niña que debía mantenerse en secreto para que la mamá no lo sepa. Nada más ingenuo y, al mismo tiempo, nada más doloroso, en especial para aquellos que saben que se han trasmitido por un medio de comunicación masiva parte de los pasos de la estrategia principal del que practica el abuso sexual intra y extrafamiliar, que consiste en la seducción, el hechizo, el pasaje al goce del adulto viendo y siendo visto, tocando y siendo tocado, besando y siendo besado, irrumpiendo en un cuerpo infantil sin derecho, para terminar en el secreto que el niño o la niña deben mantener frente a los demás miembros de la familia y frente a la sociedad. Todo ello en el marco de la ingenuidad que niega los derechos de una niña a su cuerpo y a su desarrollo, incluyendo su propia sexualidad infantil, para producir la experiencia más dolorosa que un niño o una niña puedan vivir, tal como es la de sufrir un abuso sexual precisamente por parte de aquellos en quien más confía y que tienen la obligación de protegerlo. Ingenuidad que niega la diferencia entre tocar, besar o cuidar el cuerpo de un niño como forma de amor o como objeto de la trasgresión. Ingenuidad que niega que los medios de comunicación consumen los cuerpos de los niños, los "adultifican" y abusan del poder apoyados en la desmesura del rating y en un discurso cínico a través del cual sostienen que apenas reflejan la vida que vivimos. Pasamos un siglo entero intentando demostrar que los niños no son ingenuos, ¿será que nos tomará un nuevo siglo demostrar que los adultos tampoco lo son?
* Psicoanalista. Miembro de la Asociación Argentina para la Prevención
del Maltrato Infanto-Juvenil (Asapmi).
Buenos Aires - Diario Página 12 - Sección Las 12- 9 de abril de 2004
(no tan) pequeños estereotipos
Dady Brieva convence a una nena de mostrarle la bombacha (a cambio de mostrarle su calzoncillo) y no oculta el orgullo cuando los pichones de machitos exhiben virtudes de “guardabosques” de hermanas y penas por novias “robadas”. En sus canciones, Panam augura vidas de brillos y plumas a las niñas, mientras Caramelito se desvive por alcanzar el cetro de reina de la corrección política, enseñando a la pequeña teleaudiencia sobre derechos humanos, buenos modales y disciplina fiscal. ¿Qué niños y niñas imagina la televisión?
Por Sonia Santoro
En el episodio inaugural de Agrandadytos, el conductor le pidió a una nena que le mostrara su bombachita, a cambio de que él hiciera lo mismo con su calzoncillo. Hasta donde se pudo saber, no se alzaron demasiadas críticas públicas al respecto. El escándalo llega pronto cuando un profesor sale con su alumna, pero no cuando Dady Brieva le hace una propuesta indecente a un nena de tres años, en esa intimidad forzada del set de televisión. Si un adulto –señalan los expertos– no debe interrogar a los chicos acerca de su intimidad, su sexualidad o sus genitales, la cuestión se agrava si ese adulto, por gracia del protagonismo que da trabajar en televisión, es una especie de ídolo. Pero lo más notable del caso, sin embargo, es que la televisión legitima, así, a niños eróticos, con la idea fija, que se vinculan a través de la sexualidad y no del juego. El último domingo, el tema del programa fue el matrimonio. Y con cada niño entrevistado, el conductor arrancó por la pregunta de rigor: “¿Tenés novio/a?”. El plato fuerte fueron dos primitos que se decían novios. Otro nene contestó que tenía novia, “pero está robada con otro” (se supone que la gracia está en que no puede armar las oraciones correctamente). Después de varias vueltas, Enzo (de 10 años) confesó el nombre de la nena que le gustaba al oído del conductor, y llegó la traición: “Hay una cantante de apellido Cantilo que se llama igual”, dijo Dady a cámara. El chico no registró el comentario, quizás porque no conoce a Fabiana Cantilo, pero ésa es la propuesta de Agrandadytos: exponer a los chicos para reírse de ellos, dejándolos totalmente afuera. “Se trata de captar el interés de todos los miembros de la familia para que sea rentable; y los chicos son un anzuelo. Me parece que toda vez que nos ‘reímos de’ y no nos ‘reímos con’, somos irresponsables o impiadosos con alguien; sobre todo no teniendo los chicos que participan la edad para decidir si quieren formar parte de un show humorístico”, opina Canela, que entre el ‘69 y el ‘72, hizo en Canal 7 La luna de Canela, un programa infantil –muy exitoso, pero poco rentable– con Enrique Pinti, Cecilia Rossetto y Roberto Carnaghi.
En otro sketch revelador llamado “Los machos”, cuatro o cinco chicos de unos 8 años debían definir la “machitud”. Y como pequeños émulos de Polémica en el bar se explayaron, instados por Dady, sobre “lo buena que está esta mina”. A su turno, el conductor retribuyó con sonrisas y comentarios compinches algunos atributos: galán, guardabosque, macho, zarpado. ¿Qué lugar les queda a las mujeres? Ser las “minas”, las hermanas a controlar, las que los atienden, las manipulables.
Está claro que el programa está más preocupado por buscar el impacto que por resguardar a esos menores. En esta exposición de chicos (que repiten la escena familiar haciendo monerías, pero frente a gente que no los quiere, y a la que tienen que gustar), a cual más atrevido, sobresalen los que puedan “hacer de grandes” y reproducir las fantasías, prejuicios y deseos sexuales de los adultos. Como dice Susana Itzcovich, periodista y presidenta de la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina (Alija), “se insiste en intimidades baratas y torpes”.
Un dechado de virtudes
El parecerse a los grandes es el mayor atributo que puede lucir un niño ante las cámaras. Con esa bandera, el año pasado, Guinzburg & Kids tuvo a una notera zarpada, que se lanzaba sobre famosos con preguntas no pensadas por ella, y a un barman que, como el mito de la profesión reproduce, seducía a cuanta chica apareciera por la barra (hasta a Julieta Prandi), entre otros personajes “agrandados”. Los programas quieren hacer pasar de grado compulsivamente a los chicos, como si realmente los creyeran adultos en miniatura. Silvia Schujter, escritora de libros juveniles, afirma que “la televisión pide que pierdan los atributos infantiles”. “Los chicos se agrandan, pero a expensas de una pérdida irreversible, la de la inocencia”, apunta Canela.
Algo parecido pasa con los programas infantiles conducidos por vedettes o modelos. Panam canta: “El que abraza y no convida tiene un sapo en la barriga”, con cara de bebota inocente, enfundada en unos pantalones blancos y una musculosa fucsia hiperajustados, un oferta sensual que difícilmente se corresponda a los intereses y necesidades de los supuestos espectadores. ¿Será que la participación de padres babosos inflará el rating? Julieta Prandi viene hablando hace rato de que su sueño, entre escribir poemas y quebrar la cintura, es conducir un programa infantil. Probablemente se asegurará un público más amplio que el don Arturo de Francella, ése que no podía evitar gritar un “¡Si es una nena...!”, con mirada lasciva.
La idea de mujer linda y manipulable, con destinos estereotipados, tampoco es patrimonio de Agrandadytos. “Cuando sea grande yo desfilaré, voy a ser modelo, fotos sacaré (...) Cuando sea grande quiero ser vedette, pintarme con brillos...” En el imaginario de Panam, al 50 por ciento de las nenas las esperan las plumas. “Son profesiones que no son adecuadas, no porque sean malas o buenas sino porque son las únicas. Además está atentando contra las niñas gordas, feas o que usan anteojos”, dice Itzcovich. Lo mismo pasa en el fragmento “Estoy orgullosa de mi hija”, de Mama mía, el programa que conduce Andrea Campbell en el que las madres muestran a sus hijas haciendo cosas tan creativas y variadas como imitar a las Bandana, imitar a Thalía, imitar a Panam. A fin de cuentas, son todas mujeres bañadas por el éxito que da pertenecer (capítulo aparte merece el rol de los padres en esta historia: a la convocatoria del casting de Agrandadytos respondieron unas 25 mil personas).
En el otro extremo, la televisión ofrece programas en los que los chicos ya no son tratados como grandes sino como tontos. Deby Wachtel, profesora de teatro de chicos, define a este tipo de conductora como “maestra jardinera en decadencia”, que “articula las palabras y habla lento, como si los pibes no pudieran entender”. Ahí está Cecilia “Caramelito” Carrizo con sus alitas de mariposa y su voz de pito, empalagando de tanto “mi amor”, “bombón”, “mi vida”. En realidad, Caramelito es políticamente correcta: sus canciones hablan de solidaridad, derechos, buenos modales (“por fi, por fi, por favor, muchas gracias digo yo...”); enseña las coreografías; da una clase de lenguaje de señas; y los hace jugar con un Memotec (en que hay que encontrar dos fichitas con la misma palabra) de la AFIP, así los chicos aprenden que la evasión y el contrabando son cosas malas. Pero, ¿a quién le interesa aprender esas cosas? Y en todo caso, ¿por qué lo harían por televisión? “El didactismo no funciona –dice Itzcovich–. Hacés algo entretenido o hacés algo educativo.” Parece haber aquí un afán moral: formar a los chicos. Transmitirles conocimientos y, por supuesto, valores. En ese tren, ¿cuál será la próxima apuesta de Agrandadytos?
Una presentación ante el Comfer
por Soledad Vallejos
Aun cuando pueda generar algunas dudas el hecho de que el programa que cuenta con una sección presentada desde un sillón bautizado “orgasmitrín” esté efectivamente “destinado al público en general y en particular a niños y adolescentes”, la presentación que la presidenta del Consejo de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, María Elena Naddeo, realizó ante el Comfer el 1º de abril es demoledora. Invocando la Convención sobre los Derechos del Niño (que cuenta con rango constitucional y con aplicaciones de orden local en diferentes distritos del país), “el cuidado, la protección y promoción de los derechos de los niños” a que están obligadas las instituciones, y la necesidad de velar por su protección en los programas que los incluyen, Naddeo llama la atención sobre la prolijidad con que el episodio de Brieva usando en Agrandadytos su simpatía para que una nena le muestre la bombacha en cámara quiebra un principio fundamental: “Ningún niño será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia (...) ni de ataques ilegales a su honra y a su reputación” (artículo 16 de la Convención). Naddeo, no en vano, recuerda que “las recomendaciones de los equipos especializados en prevención y asistencia del abuso sexual infantil plantean la necesidad de explicar claramente a los chicos que los adultos no deben interrogarlos acerca de su sexualidad, de sus órganos genitales o de su intimidad, entre otras consideraciones tendientes al cuidado y protección de su cuerpo”. Y es que, en el caso particular que motivó el texto de Naddeo, son por lo menos dos las zonas riesgosas que se abren: no es sólo la integridad (física y psíquica) de la niña que recibió la propuesta de Brieva la que está endeble (sus padres, es de suponer, se han reído con la “ocurrencia”) sino, también, las posibilidades que abre socialmente el ver naturalizada como chiste televisivo esa situación. Digamos, ¿por qué habría de considerarse improbable que, en adelante, algún adulto inaugure una situación de abuso proponiendo a un niño o una niña “jugar a Agrandadytos”?
“Por otra parte –continúa el texto de Naddeo–, en las diversas emisiones de este programa, reiteradamente se lleva a los niños y a las niñas a la reproducción de conductas sexualizadas propias de los adultos, así como a roles de género estereotipados que no responden a una concepción más igualitaria de hombres y mujeres en la sociedad actual.”
Naddeo, entonces, eleva dos pedidos al Comfer: que se advierta a la producción del programa (y a su conductor) sobre los peligros de festejar como gracia inocentona lo que no deja de ser una afirmación del poder (“en particular por la importancia y el impacto que tienen ante la vasta audiencia pública y porque estas expresiones neutralizan los más serios intentos para la prevención del maltrato y el abuso sexual infantil”), y que desde el mismo Agrandadytos “se realice una aclaración (...) para resguardar los derechos de los niños”.
Es de esperar que el Comfer, que tan rápido sabe reaccionar cuando se trata de censurar groserías y “malas palabras” capaces de escandalizar la moral de la gente decente, siga gozando de buenos reflejos.
18 de mayo de 2004
Lic. Isabel Monzón:
Lamentablemente recién el día de hoy, llegó a nuestras
manos el texto sobre la carta enviada a Canal 13 y a Promofilm en relación
al programa Agradadytos.
Esta Comisión leyó atentamente cada apreciación ahí
expuesta. Desde este lugar, como representantes de los DD.HH en nuestro Gremio,
coincidimos plenamente con lo expuesto.
Somos concientes, asimismo, que el programa en cuestión debería
ser sancionado porque todos de una manera u otra, conocimos casos cercanos de
menores de niñas o niños que han sido víctimas de abusadores
pederastas.
Está claro que ningún mayor debe incitar a un niño o niña,
a cualquier acto que ofenda su moral, salud física y psíquica.
También está claro, que los niños que trabajan en dicho
programa, DEBEN, por ley, presentarse en el piso (canal) acompañados
por su madre, padre, tutor o representante artístico, previamente autorizado
por alguno de los antes
mencionados. En este caso, la sanción debería aplicársele
también a quien haya estado acompañando a la menor al momento
de la grabación. Alguna de éstas personas, han permitido que a
la niña se la presione para "mostrar", lo que NO quería
mostrar. En ese preciso momento alguien debería haber dado un corte a
la insistencia del conductor.
Hay algo que no podemos dejar de lado: dicho programa es emitido ya GRABADO
y EDITADO. Sin embargo la escena, fué emitidia sin ningún pudor.
Adherimos a la finalización de esta clase de "incitación
temprana a la sexualidad por parte de un adulto hacia un menor", avalada
por la complicidad de una audiencia que toma de manera muy liviana un hecho
tan grave como aberrante.
No nos olvidemos que en otros países a los niños se les enseña,
a partir de que poseen uso de razón, a no dejarse ni siquiera besar en
la mejilla por personas que no pertenezcan a su familia, sin dejar de ser cordiales
y educados, los niños estrechan la mano de la persona recién conocida.
Aunque parezca arbitrario, es una forma inteligente de enseñarle a los
niños que ellos son DUEÑOS DE SU CUERPO y que por lo tanto nadie
tiene derecho a tocarlo aunque sea con la mejor de las intenciones.
Desde ya solicitamos que se agreguen nuestros nombres a la lista de firmas en
repudio a este hecho. Le solicitamos tenga a bien comunicarse con nosotros para
así concertar una reunión en dónde podamos ver la grabación
del programa, y de esta manera llegar a un acuerdo entre todos, evaluando las
medidas a tomar.
Afectuosamente:
Gisela Gaeta Valeria Vanini
Comisión de DD.HH - Asociación Argentina de Actores
-
Buenos Aires, 23 de mayo de 2004
Señores Emilio Cartoy Díaz y Darío Henderson Díaz, directores de TEA.
Hemos tomado conocimiento que mañana, 24 de mayo, Dady Brieva estará en vuestra sede.
Y que dicho conductor dará junto con su equipo de "Agrandadytos" una clase especial llamada HUMOR SORPRENDENTE APTO PARA TODO PÚBLICO. O algo por el estilo.
En mi nombre y en de los más de 100 adherentes a la carta que les hemos enviado a Canal 13 y a Promofilm quiero hacerles saber que cuestionamos que Brieva sea dado como ejemplo de conductor de programas para niños.
La carta que adjunto es un testimonio de lo que opinamos.
Les pido se tomen el tiempo de leerla
Cordialmente los saluda esperando respuesta
Isabel Monzón
PD: Asimismo les informo que en medios periodisticos, radiales y televisivos, se ha cuestionado la conducta de Brieva y que, como leerán más adelante, la Presidenta del Consejo de niñas, niños y adolescentes de Buenos Aires, les ha hecho llegar una nota al COMFER para que tome medidas en el caso. También estamos en comunicación con la Asociación Argentina de Actores.
Este mensaje será reenviado a los que adhirieron a la carta que abajo se cita.
Colisteros:
Hasta ahi la copia del mensaje y que fue accompañada por la carta del 27 de abril que ustedes conocen.
Pero quiero agregar más datos, por si alguien quiere ir mañana a TEA. O escribirles por su propia cuenta. O llamar por telefono!
Les informo que la charla de Brieva en TEA es mañana lunes 24 pero no dice la hora.
TEA
Imagen
ESCUELA DE PRODUCCIÓN INTEGRAL DE TELEVISIÓN
Directores: Emilio Cartoy Díaz – Darío Henderson Díaz
Pte. J.E. Uriburu 353 1º Piso – Ciudad de Buenos Aires – Argentina
Telefax: 4954-0557 / 5182
gacemail@speedy.com.ar
www.teaimagen.com.ar
DADY BRIEVA Y “AGRANDADYTOS” EN TEA IMAGEN.
HUMOR SORPRENDENTE APTO PARA TODO PÚBLICO.
El próximo lunes 24 de mayo, Dady Brieva – actor y conductor de televisión – y Julio Fernández – productor ejecutivo - junto con parte del equipo de “Agrandadytos” (Canal 13, domingos a las 20.30hs.) - participarán de una clase especial para los alumnos de Introducción a la Producción Audiovisual, materia que se dicta en primer año de la carrera de Productor integral de televisión, en TEA Imagen. Durante la misma, dialogarán con los alumnos acerca del humor en la televisión y las características de la conducción, producción y realización de programas en los que participan activamente niños y niñas.
TEA Imagen – además – realizó un back stage del programa que será presentado durante la clase.
"Agrandadytos" es otra exitosa producción de Promofilm y cuenta con la producción general de Pablo Martins.
Para
más información: www.teaimagen.com.ar o secretaria@teaimagen.com.ar