LEWIS CARROLL Y ALICIA EN EL PAÍS DE LAS PESADILLAS

El 4 de mayo de 1999, se presentó en el Museo Municipal de Artes Visuales de Santa Fe una muestra, organizada por el British Council, de algunas de las fotos que Lewis Carroll les tomó a niñas. Esta exposición pasó luego al Centro Cultural Parque España de Rosario para llegar a Buenos Aires el 6 de julio. Fue exhibida en la Fotogalería del Teatro San Martín hasta el 1º de agosto de ese mismo año. Yo no sabía nada sobre este evento cuando, en enero, le envié a Página 12 el artículo que fuera publicado - no sin ciertas resistencias por parte del responsable de la sección Psicología, Pedro Lipcovich.- recién en mayo. Seguramente Pedro Lipcovich sí sabía de tal exposición y por eso, con gran sorpresa de mi parte, editó mi artículo.
Texto publicado en Diario Página 12, sección Psicología, el 13 de mayo de 1999 con el título:"Lewis Carroll entendido como abusador de niñas".

Texto al que llamé "Alicia en el país de las pesadillas" y que el responsable de la sección Psicología de Página 12, Señor Pedro Lipcovich le cambió el nombre a mi texto. Ignoro sus razones.


Alicia en el país de las pesadillas
Por Isabel Monzón

Los especialistas en abuso sexual contra menores suelen afirmar que el ofensor no tiene una psicopatología específica, no pertenece a ninguna clase social en especial y hasta puede ser una persona absolutamente exitosa profesionalmente. Tampoco todos asesinan ni violan ni cometen sus crímenes estando alcoholizados. La mayoría de los abusadores hasta pertenecen al entorno social de las pequeñas víctimas.
Algunos abusadores, tal vez los más peligrosos por la sutileza con la que cometen sus delitos, pueden parecerse a Lewis Carroll.

Retrato de un abusador

Charles Lutwidge Dodgson 1832-1898), un pastor anglicano nacido en Inglaterra, fue no solamente el autor de Alicia en el país de las maravillas sino un talentoso fotógrafo y matemático. Su apodo era Lewis Carroll. Algunas de las fotos que les sacó a sus pequeñas víctimas se conservan; otras, en las que ellas fueron fotografiadas desnudas, han sido, según parece, casi todas destruidas por su sobrino y albacea. En una de esas fotos, la niña está acostada en un diván, como una pequeña maja desnuda violentada por la conducta y la mirada obscena del artista. En casi todas las fotos, las criaturas tienen una expresión de suma tristeza o de enojo. A esas pequeñas, hijas de familias de clases distinguidas y pudientes de la sociedad inglesa, Lewis Carroll las vestía, en ocasiones, con andrajos o en camisón. Mientras los padres y la sociedad toda ¿qué veían? Más aún, ¿qué vemos?
Los psicoanalistas no podemos quedarnos, en todas las ocasiones, deslumbrados frente a la estética de una foto o de un texto. No cuando esa foto o ese texto violentan y lastiman a una criatura. Por lo contrario, tenemos la obligación que nos exige nuestra profesión y nuestra ética: ir más allá de lo aparente para leer entre líneas. En esta tarea, solitaria, a veces debemos enfrentarnos con un mito - en este caso con el del maravilloso escritor que fue Lewis Carroll - y denunciarlo. Y si lo hacemos, cien años después, es porque hoy sabemos mucho más de la pornografía y de la prostitución infantil que en la época de Carroll. Hoy sabemos que esa pornografía navega impunemente por Internet, que da grandes ganancias económicas y que los pornógrafos se protegen entre sí, se ocultan y se justifican unos a otros. No denunciarlos es hacernos cómplices, con nuestra desmentida, de sus delitos.
El hermoso libro-objeto Niñas contiene algunas de las fotografías tomadas por Carroll y un estudio preliminar particularmente interesante en el que su autor, Brassaï, escribe reflexiones sumamente contradictorias: "Los trucos y la diplomacia desplegados por este tímido pastor anglicano son singularmente similares a los manejos de un seductor impenitente. Como un Landrú, contabilizaba meticulosamente la lista de sus 'conquistas'" . En marzo de 1863 eran ciento siete las niñas fotografiadas. Brasaï se pregunta "¿Cuál era la naturaleza de la extraña fascinación que ejercían sobre él estas niñas?". Según este autor, no era en realidad a ellas a las que Carroll amaba sino a "un cierto estado fugitivo, transitorio, ese breve instante del alba que despunta entre el día y la noche. Todas sus amigas- niñas no eran más que las médiums, las reveladoras de este estado, y, gracias a ellas, el poeta conservaba el espíritu de la infancia?". Pero nosotros podemos preguntarnos ¿hace falta desnudar cuerpos infantiles y fotografiarlos para conservar "el espíritu de la infancia"? ¿Acaso eran esas las motivaciones que incitaban a Landrú para cometer sus crímenes?
A Carroll no le interesaban ni los niños varones ni las jovencitas púberes. Brassaï nos informa, en relación a las pequeñas, que "en cuanto sus sentidos se despertaban y sus senos crecían, era el fin y el honorable clérigo se veía condenado a reemprender la caza". De sus decepciones y malos tratos hacia las niñas dan testimonio una gran cantidad de cartas publicadas en Los libros de Alicia, con introducción de Eduardo Stilman y prólogo, a nuestro pesar, de Borges. Las niñas, entre otras cosas, son para Carroll, sus "preciosas", sus "tesoros", sus "queridas amigas". Como si un adulto pudiera entablar con un niño esa relación asimétrica llamada amistad. Como si un adulto, sépalo o no, quiéralo o no, no ocupara siempre para el niño el simbólico lugar de padre.
Sabemos que Lewis Carroll dedicó sus textos a Alice Lidell, a quien conoció en 1862. Ella tenía diez años y Carroll treinta. También es conocido por todos que en 1865 los padres de Alice le prohibieron a Carroll que volviera a acercarse a ella y a sus hermanitas y a frecuentar su casa. Además, rompieron todas las cartas que el reverendo Dodgson le escribiera a Alice.
Tanto Stilman como Brasaï, así como Cohen -un biógrafo del autor de Alicia en el país de las maravillas - niegan que el famoso escritor haya sido un abusador de niñas. Como ellos se dedican a la literatura, sus reflexiones tendrían ceñirse que a su especialidad.. Por otra parte, no hace falta ser psicoanalista para comprender, a través de esas cartas y de esas fotos, que Carroll abusaba sexualmente de sus pequeñas víctimas. Comprobamos, una vez más, que para ser un abusador de menores no hace falta vivir hacinados en una villa miseria. Se puede ser fotógrafo, clérigo, médico, ingeniero y hasta psicoanalista. Solamente hace falta "fabricar" a un ofensor. Todos ellos son fabricados socialmente. Pero esto ya es tema para otra nota.



Este poema pertenece a un libro de Cristina Peri Rossi llamado "Diáspora"
Publicado en Editorial Lumen en su segunda edición en el año 2007, aunque el poema que da el nombre al Libro fue publicado por primera vez en 1976. En esos momentos la autora se exiliaba en París mientras que actualmente vive en Barcelona.


CRISTINA PERI ROSSI (Uruguay, 1941)


APLICACIONES DE LA LÓGICA DE LEWIS CARROLL

1. Ningún fósil puede ser traspasado de amor.
2. Una ostra puede estar traspasada de amor.

Ella dulcemente depositaba el fósil

de la ostra que se había llevado a la boca

en el borde del plato. Lo contemplaba después,

Melancólica, con cierta ternura.

- ¿Es que acaso te dan pena?

- Amo su constitución, su textura, la frescura de su piel,

su áspero y antiguo sabor a mar.

1. Ninguna mujer que come ostras puede estar traspasada de amor.


II

Algunos ánades están desprovistos de poesía

no su ánade rosada,

no su ánade escondida,

no su ánade recóndita

no el gorjeo de su ánade por las noches

entre sábanas púrpura

y alfombras carmesí.

No su grito de ánade

cuando se siente penetrada.


III

Lewis Carroll fotografiaba niñas vestidas

y a veces fotografiaba niñas desnudas

por afición a la fotografía,

por afición a las niñas

a las cuales dedicó un libro terrible

Alicia en el país de los espejos,

libro que desagrada a todos los niños

y despierta la curiosidad de aquellos adultos

que quisieran fotografiar niñas vestidas

niñas a veces desnudas

pero no se animan a hacerlo por carecer de espejo.

IV

Lewis Carroll era un presbítero llamado

Charles Dodgson

Que durante un paseo por un parque

se enamoró de una niña

llamada Alicia

por lo que escribió un libro para niños

cuya protagonista es una irritante mujer

disfrazada de niña y llamada Alicia.

La Iglesia había prohibido el estupro

a los sacerdotes jóvenes,

pero no la escritura.



Este es un texto recientemente encontrado al que incluyo en mi web.

Crítica Literaria
Por Silvia Hopenhayn-

Para la revista Tres Puntos

0 LEWIS CARROLL
Niñas, recientemente publicado por Lumen, presenta dos facetas secretas del reverendo Charles L. Dodgson: su actividad como retratista y su ambigua relación con sus pequeñas amigas.
Por Silvia Hopenhayn

A Charles Lutwidge Dodgson no le bastó con tener diez hermanos, además se inventó seis seudónimos hasta adoptar uno definitivo: Lewis Carroll. Con todos esos nombres escribió cuentos, novelas, poemas, tratados de lógica matemática, manuales sobre los torneos de tenis en la hierba y casi cien mil cartas. Esta nueva edición de las fotografías (es considerado el mejor retratista de niños del siglo XIX) también incluye parte de la correspondencia con sus "niñas-amigas". Hay veintitrés cartas que acompañan los retratos; sólo dos dirigidas a la "Señora Hargreaves", nombre de casada de Alicia Liddell (la pequeña del gran cuento) y firmados como C. L. Dodgson. La formalidad oculta el desvelo, la idea hiperintensa de la experiencia nunca concluida. Es cierto que las cartas más buscadas son las que ya no existen. La madre de Alicia quemó prácticamente todas hacia finales de 1865, incluso una que los biógrafos —recelosos de las cenizas— adjudican a un prematuro pedido de matrimonio a su hija. El incendio lo alejó para siempre de la familia Liddell y del casamiento. Solo, cámara en mano, se dedicó a ordenar en conjuntos las más de cien niñitas fotografiadas. Todas las Lorenas, las Alicias, las Beatrice, las Evelyn. Según el estudio preliminar de Brassaï que aparece en el libro, "Carroll nunca amó —aunque él así lo creyera sinceramente— a una u otra niña, sino, a través de ellas, a un cierto estado fugitivo, transitorio, este breve instante del alba que despunta entre el día y la noche". Quizá la fotografía significó para Carroll una posibilidad técnica de capturar ese momento, fijar para siempre lo que el movimiento le arrebataría. Su tío Skeffington Lutwidge le enseñó a mirar, primero con telescopio y microscopio, artefactos que le permitían alcanzar lo nuevo (el cielo, las células) sin garantía ni rédito. No había otra prueba que lo visto. Con la fotografía, la posibilidad de conservar una epifanía lo obsesionó hasta el perfeccionamiento. En su casa tenía desparramados trenes, muñecos, espejos deformantes, osos, ranas y conejos mecánicos, una colección de cajas de música, incluso un murciélago que volaba fabricado por él mismo. Las niñas adoraban al poeta y sus inventos. Y él las disponía entre los juguetes. También las buscaba en la calle. Tenía preferencia por fotografiarlas en jardines públicos y teatros infantiles de Londres. Además era una buena excusa para que los padres confiaran en él. Carroll era un profesional y prometía un álbum de familia. A veces soportaba tías gordas y petulantes durante todo el día a cambio de algunos minutos con una pequeña encantadora. Su placer máximo era tener tiempo para detener el tiempo justo allí donde su ojo lo deseara. Pasar toda una tarde con Xie Kitchin, una niña de flequillo desparejo y labios gruesos, y elegir cuándo y dónde gatillar: dormida en la cama, tocando el violín, disfrazada de institutriz, semidesnuda sobre un viejo sillón. O compartir el día con primas o hermanitas para disponer de una escena, como el triángulo esparcido que forman Margaret Gatey con Mary y Charlotte Webster; o las hermosas Constance y Mary Ellison, dormidas bajo un árbol, con idénticos vestidos de volados; o Lorina y Alice, vestidas de chinas con kimonos bordados y bonetes de mandarín. Una de las más provocativas es la fotografía de Alicia vestida de pordiosera, pidiendo limosna con la mano derecha mientras apoya con vehemencia la izquierda sobre su cintura. Casi no hay varones, a Carroll le resultaban insulsos, no terminados. Además no sabían jugar a ser otros de los que todavía no eran. Las niñas podían ser princesas, hadas, brujas o Caperucita Roja. Un secreto que todavía no tiene dueño ni circulación oficial son los desnudos que realizó Carroll. El primero, según su diario, es del 21 de mayo de 1867. Perseguido por sus propios impulsos, arrancó páginas del diario para evitar el escándalo que él mismo sospechaba sin comprender. En una carta enviada a Sidney Bowles el 22 de mayo de 1891 escribe: "Es mucho más simpática la gente que no existe que la que existe de verdad. Tú no puedes evitar el hecho de existir, y me atrevería a decir que eres simpática, tan simpática como si no existieses". De alguna manera, Lewis Carroll, del otro lado del espejo o en el país de las maravillas, buscó esa inexistencia que no es otra cosa que una filosofía de vida distinta, regida por el principio de placer. El impulso vital lo expulsó de la sociedad. Se refugió en las matemáticas y en el tenis. Pero lo que nos queda es el gesto audaz de su imaginación sin tiempo: las fotografías y sus textos.
En un solo volumen con traducción anotada de Eduardo Stilman y prólogo de Jorge Luis Borges:
"Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas"
"A Través del Espejo y lo que Alicia no Contó Allí"
"La Avispa con Peluca"
"La Caza del Snark"
"Cartas"
"Fotografías"
"Notas"
Editado excelentemente por Ediciones De La Flor y Best Ediciones. 2da edición: Abril del 2000; 637 páginas.
Dos semanas después de que Página 12 publicara mi texto, el Señor Pedro Lipcovich publicó esta carta de un tal Eddie Lawrence, al que nadie conoce. Fue un insulto hacia mi persona



CARTA Siendo, como soy, un psicoanalista con casi treinta y cinco años en la profesión, leí con mucho interés los artículos publicados el 13 de mayo en la sección Psicología sobre Lewis Carroll y su magistral Alicia.... Pero me decepcioné rápido: del análisis del doctor Enrique Acuña no entendí absolutamente nada pues está escrito en “lacanés”, no en castellano. Y la colaboración de la doctora Isabel Monzón me espantó: ¿cómo puede atreverse a considerarse psicoanalista una persona con tantos prejuicios? Su aporte, si así puede llamarse, destila mojigatería, puritanismo y odio. Tal vez la doctora Monzón debería ver en su análisis los problemas no resueltos con su propia sexualidad infantil. Entre otras cosas, su afirmación de que un niño y un adulto no pueden ser amigos es, no sólo un disparate, sino una manera de mostrar cómo la doctora Monzón quiere universalizar lo que no es sino un conflicto sexual que ella tiene con su papito.
Eddie Lawrence - Tarzana, California, USA. eddielaw
rehnce@mindspring.com

Esta carta de solidaridad, fue enviada directamente vía email a Lawrence:

28 de mayo de 1999

Sr. Eddie Lawrence:

Tuve el desagrado de leer la carta enviada por Ud. al diario Página/12, en la que hace referencia a una nota escrita por Isabel Monzón. Mi pregunta, que considero por demás razonable, es además obvia: ¿por qué agredió personalmente a la licenciada Monzón por sus opiniones vertidas en un artículo científico?.

Aclaro que no quiero dar opiniones profesionales sobre Isabel Monzón (aunque escucho decir que es estupenda) pero si puedo asegurar que no es ni "mojigata" ni "puritana" como usted lo aseguró con una soberbia poco digna.
Y el motivo por el cual puedo asegurarlo, y es el mismo que me quitaría objetividad en un juicio profesional sobre la autora, es que ella, además de psicóloga, es mi madre.

Y sobre sus rápidas conclusiones sobre su sexualidad infantil y sus problemas no resueltos, no tengo más que decirle que son, por lo menos, irrespetuosas y agresivas problemas no resueltos, no tengo más que decirle que son, por lo menos, irrespetuosas y agresivas.

Tal vez pedir disculpas está lejos de una soberbia como la que mostró Ud. en la carta, pero no es tarde para considerarlo.

Atte.

Ezequiel Glinsky.

Buenos Aires, Argentina

Email: eglinsky@yahoo.com.ar

El tal Eddie Lawrence, nunca le respondió a mi hijo este mensaje.


ACERCA DE LO SUSCITADO POR LA PUBLICACIÓN DE MI ARTICULO EN PÁGINA 12

PÁGINA 12- SECCIÓN PSICOLOGÍA
EL AGRAVIO
Carta publicada el 27-5-1999 en el Diario Página 12, sección Psicología
Siendo, como soy, un psicoanalista con casi treinta y cinco años en la profesión, leí con mucho interés los artículos publicados el 13 de mayo en la sección Psicología sobre Lewis Carroll y su magistral Alicia...Pero me decepcioné rápido: del análisis del doctor Enrique Acuña no entendí absolutamente nada pues está escrito en “lacanés”, no en castellano. Y la colaboración de la doctora Isabel Monzón me espantó: ¿cómo puede atreverse a considerarse psicoanalista una persona con tantos prejuicios? Su aporte, si es que así puede llamarse, destila mojigatería, puritanismo y odio. Tal vez la doctora Monzón debería ver en su análisis los problemas no resueltos con su propia sexualidad infantil. Entre otras cosas, su afirmación de que un niño y un adulto no pueden ser amigos es, no sólo un disparate, sino una manera de mostrar cómo la doctora Monzón quiere universalizar lo que no es sino un conflicto sexual de ella con su papito.
Eddie Lawrence- Tarzana, California, USA.
eddielawrehnce@mindspring.com

LA SOLIDARIDAD
CARTAS publicadas en Página/12
Jueves 3 de junio de 1999. Sección Psicología.
Carta 1.
Habiendo leído la carta de Eddie Lawrence aparecida el 27 de mayo, nos dirigimos a ustedes a fin de dejar sentado que la Lic. Isabel Monzón, miembro de nuestras instituciones, es una profesional de reconocida y extensa trayectoria donde siempre ha primado su idoneidad profesional. Pensamos que los desacuerdos deben dirimirse en discusiones de orden teórico y no a través de irrespetuosos ataques personales. Por tal motivo y a manera de desagravio les solicitamos la publicación de la presente nota.
Nora Barenstein y Yolanda Kleiner (coordinadoras del Ateneo Psicoanalítico); Miguel Tollo (presidente de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires).

(Aunque no figure su nombre, fue esencial el papel cumplido por Cristina Oderda en el impulso, la idea y composición de esta carta).

Carta 2
Me sentí asombrada por la publicación de los “comentarios” del Sr. Lawrence, extremadamente agresivo en la expresión de su disenso. Se extrae de su discurso mordaz, burdo y falto de respeto que - aun con tantos años de “psicoanalista” encima como dice tener - sus basamentos resultan dudosos y escasos para el despliegue de cualquier debate. Es claro que Lawrence no acuerda con lo dicho por la Lic. Isabel Monzón: ¿pero esto lo autoriza a sojuzgar (con la certeza de los necios) sobre la vida privada de quien pretende revocar? Se puede coincidir o no con los argumentos de la autora del artículo, pero rotularla de “odiosa”, “mojigata” o “puritana” demuestra la falacia de sustento científico y la poca talla profesional - y por qué no humana - de Lawrence. Es lamentable, por mediocre y reduccionista, la elección de publicar semejante dislate.
Dra. Elisa Ibáñez (médica psiquiatra)
Carta 3
Las críticas que se mencionan en la carta de Lawrence se reducen a: 1) No entender la exposición de Enrique Acuña, “porque se habla en lacanés”; y 2) hacer comentarios perniciosos, plagados de valoración negativa sobre el artículo de Isabel Monzón, además de cuestionarla en su carácter de psicoanalista y endilgarle - con total falta de ética - “conflictos” no analizados en su persona. Con respecto a 1): el señor Lawrence ¿puede pretender tan ingenuamente que en el psicoanálisis - más aún en cualquier campo de las ciencias humanísticas - existan una conceptualización y una retórica unificadas? En relación a 2): devuelvo su pregunta “¿cómo puede atreverse a considerarse psicoanalista una persona con tantos prejuicios?”. La crítica es fecunda cuando está justificada con conceptualizaciones - divergentes o convergentes - y/o con elementos de casuística. Y el psicoanálisis debería tener poco que ver con posturas prejuiciosas. El señor Lawrence, colocándose en una posición meta discursiva, se (extra) limita a descalificar a los autores...¿con qué basamento? Más allá de esta táctica (en la que encuentro un cierto tufillo fascista) - lo que me preocupa es su publicación. Entiendo que la sección constituye un espacio fructífero para la exposición de puntos de vista diversos, dentro de un marco de debate científico. La carta mencionada dista años luz de este requisito.
Lic. M. Yolanda Orozco (psicóloga y psicoanalista)

Nota del Editor: Página/12 propicia la expresión del disenso, como lo indica la publicación textual de las cartas reproducidas en esta edición y en la del jueves pasado.
Email: psicologia@pagina12.com.ar

Publicada el 24 de junio de 1999 en Sección Psicología.

Carta 4
POR UN AGRAVIO A ISABEL MONZÓN

CARTA DE EVA GIBERTI A PÁGINA 12
El 27 de mayo, fecha en la se publicó en esta Sección la carta (¿email?) de una persona que emitió su punto de vista acerca de la licenciada Isabel Monzón, y de su artículo referido a Lewis Carroll yo me encontraba en Colombia, de modo que recién acabo de leer dicha carta.
La correspondencia que llega a la redacción de un diario, es de diferente calidad: una prensa democrática acostumbra a publicar dicha correspondencia, pero conviene discernir entre las cartas que agravian a personas reconocidas judicial o socialmente por sus delitos (por lo tanto las injurias pueden ser esperables), y la correspondencia cuyo contenido agravia a una profesional que escribió un texto que aporta ideas verosímiles acerca de un autor.
La carta que firma Eddie Lawrence agravia a la licenciada Monzón en lo personal, y denigra su producción intelectual sin aportar la argumentación propia de un disenso teórico.
Haber publicado una carta insultante contra una psicóloga la expone a la descalificación en el ejercicio de su práctica ante la comunidad, y además coloca al agresor en pie de igualdad con ella (como si tuviera el mismo derecho para publicar sus injurias que aquel con el que cuenta la Lic. Monzón para editar un texto teórico).
La toxicidad de dicha correspondencia violenta la posibilidad del diálogo entre colegas y ensucia - mediante interpretaciones extemporáneas- la aplicación de conocimientos teóricos y técnicos del mundo psi. Entiendo que corresponde repudiar el texto y clasificar como corrupción de los procedimientos éticos profesionales el envío de dicha carta.
Eva Giberti

CARTA PUBLICADA EL JUEVES 1º DE JULIO EN LA CONTRATAPA DE PÁGINA/12
Carta 5

REPUDIO
Ha sido ampliamente discutido y difundido el problema que se suscitó a partir de la carta que el psicoanalista Eddie Lawrence de California, Estados Unidos, envió a su periódico como respuesta-ataque al artículo de la doctora Isabel Monzón referido a Lewis Carroll que se publicó el 13 de mayo de 1999. Nosotras, intentando expresar el sentir de muchas mujeres del Movimiento Feminista, queremos reafirmar la veracidad de los conceptos vertidos en dicho artículo, al mismo tiempo que dar fe de la solidez intelectual y profesional de la doctora Isabel Monzón. Pero, y tal vez sea lo más importante, queremos repudiar, como afortunadamente ya lo hicieron muchos colegas y amigas/os de Isabel Monzón, las agresiones carentes de todo respeto vertidas por el Lic. Lawrence desde Estados Unidos.
Nos sorprendió además que un periódico como Página 12 publicara una carta de tan bajo nivel moral como la que recibió de Lawrence atacando a una profesional argentina de tan larga trayectoria como lo es la ya citada Dra. Isabel Monzón, que por otra parte ha hecho siempre aportes de muchísimo valor en los medios periodísticos de nuestro país.
Lic. Piera Oria-DNI 4.783.123
Lic. Carola Caride- DNI 3.946.317


CAMPAÑA 1000 FIRMAS EN SOLIDARIDAD CON LA DRA. ISABEL MONZON (Enviada por Librería de las Mujeres vía email a diferentes personas e instituciones) Fecha: Jueves 8 de Julio de 1999 5:21 PM
De: Librería de Mujeres libreriamujeres@sion.com>
Para:
ADRIANA HOLSTEI <aholstei@filo.uba.ar>
ADEUEM<posmaster@adeuem.org.ar>;
ADEUEM <palvel@overnet.com.ar>;
ADEPEJU OLUKOYA <whon@infoweb.abs.net>
ABUELAS DE MDP <abuelmdp@cybertech.com.ar>
Asunto: BOLETÍN MENSUAL DE LIBRERÍA DE MUJERES Y CENTRO DE DOCUMENTACIÓN PARA LA MUJER
Es de público conocimiento el problema que se suscitó a raíz de un excelente artículo sobre Lewis Carroll que la Lic. Isabel Monzón publicó en Página 12. Un señor, autodenominado psicoanalista con vastos años de experiencia, se dedicó no solo a criticar el mencionado artículo sino que, además, agravió con palabras impertinentes a la Lic. Monzón. A raíz de esto, hemos convocado a todas las compañeras a adherir a esta campaña enviando su apoyo a la Lic. Isabel Monzón a imonzon@hotmail.com o imonzon@fibertelcom.ar y un repudio al suplemento de Psicología de Página 12 a psicologia@pagina12.com.ar .
Si querés conocer las cartas, no tenés mas que escribirnos a esta dirección y te las enviaremos. Escribinos a libreriamujeres@sion.com.

Cartas de solidaridad recibidas en mi correo electrónico
Carta 1.- De Taller Permanente de la Mujer, Librería de Mujeres y Centro de Documentación para la mujer
Date: Wed, 9 Jun 1999 17:34:43 -0300
From: "Librería de Mujeres" <libreriamujeres@sion.com>
To: "ISABEL MONZÓN" <imonzon@hotmail.com>
Subject: Repudio
Adherimos a lo expresado por Isabel Monzón en Página 12 del 13 de Mayo de 1999 y repudiamos la carta del Sr. Eddie Laurence por insolente, mentirosa e improcedente.
Taller Permanente de la Mujer, Librería de Mujeres y Centro de Documentación para la mujer

Carta 2.-De Laura Asturias. Guatemala.
17 de junio de 1999
from Laura E. Asturias / Guatemala
leasturias@quetzal.net
*Tertulia* http://www.cuidese.net/tertulia/
Estimada Isabel:
Por la lista del Ciberespacio Feminista recibí la solicitud de adhesión (ver abajo) en relación con una carta enviada por Eddie Lawrence a Pagina 12, comentando un articulo tuyo.
Estoy en Guatemala y no conozco tu articulo ni el comentario de Lawrence, pero siendo una columnista que "provoca polémicas" (eso dicen algunos...), entiendo bien cuanto pueden doler los ataques que recibimos (muchas veces personales, no a nuestras ideas) por lo que escribimos/opinamos.
Si te es posible, me gustaría que me enviaras tu artículo y la carta de Lawrence.
Un saludo solidario,
Laura
(Mi articulo Alicia en el País de las pesadillas fue publicado posteriormente en la Revista Tertulia que circula por Internet. Laura Asturias respetó el título que yo le pusiera, en lugar de cambiarlo, tal como hizo Pedro Lipcovich.

Carta 3 de Esther Moncarz
18 de junio
Querida Isabel:
He estado muy ocupada, pero a través de este medio te envío mi adhesión por lo ocurrido por tu artículo de Pagina 12. Con afecto
Esther Moncarz

Carta 4 de Eva Giberti
23-6-99
From: giberti@daggs.sicoar.com (Eva Giberti)
Reply-To: giberti@daggs.sicoar.com
To: imonzon@hotmail.com
Subject: Pagina
Date: 23 Jun 1999 13:20:57 GMT
Querida Isabel:
Realmente, un mundo de cosas locas. Se trata de hacerte un desagravio público y no de pedirte un artículo. Polemizar con E. L?... Por favor, por favor, ubícate. El asunto es gravísimo, así se lo escribí a Lipkopvich, no sea que ahora vos aparezcas conformándote con una pasadita de mano en el hombro.
Se trata de un precedente: si no protestás como es debido, todas quedamos a merced de estas cosas.
Vos verás si después escribís un artículo sobre lo que se te ocurra o acerca del tema que otros quieran: si te va bien abuso, perfecto. y si no, elegirás otro.
Pero, yo pienso, después de las disculpas o explicaciones del caso.
Espero que publique mi carta. ya se lo anticipé a la gerencia del diario.
Repito, espero que tanto la mía como la de la Librería de las mujeres, se publiquen.
CARIÑOS. EVA.

Carta 5 de Sergio Laurenti. Director de Amnesty International. Argentina
Junio 24
Señora Monzón,
Quiero agradecerle muy especialmente su excelente artículo crítico sobre la muestra de Lewis Carroll. Me ayudo mucho a apreciar lo que a menudo no vemos.
Cordialmente,
Sergio Laurenti
Director, Amnesty International - Argentina
E-Mail: laurenti@tournet.com.ar
ICQ 15258131

Carta 6. de Silvia Bleichmar (quien, lamentablemente falleció el año pasado
28-6-99
Querida Isabel: Disculpame que no te haya respondido antes, pero me enteré al volver de mi viaje de lo ocurrido y me pareció lamentable. Eva respondió muy bien el jueves, sobre todo haciendo hincapié en la complicidad del diario con la persona que te increpó, ya que tendrían que haberte informado, como mínimo, de la guasada que iban a publicar. Quiero hacerte llegar todo mi afecto, y espero que no te haya abatido el mal rato pasado.
Silvia Bleichmar
S. Bleichmar/C. Schenquerman
Phone Nº: (54-11) 4326-3432
Fax Nº: (54-11) 4393-1929

Carta 7 de Emilce Dio Bleichmar
Junio
Estimada Isabel,
He recibido el e-mail en el que se me solicita que me solidarice contigo en relación con la controversia provocada por tu artículo sobre Lewis Carroll en Página 12.
Por supuesto que puedes contar con todo mi apoyo, si bien te agradecería que me hicieras llegar una copia del artículo para intentar comprender el origen de la polémica.
Recibe un saludo cordial,
Emilce Dio Bleichmar
Diego de León, 44 - 3º izq.
28006 Madrid
Telf. 34 91 411 2442 - 564 6227
Fax: 34 91 564 5055
bleichmar@mad.servicom.es

Carta 8 de Eva Giberti
28-6-99
Querida Isabel :
Hace un par de horas hablé con Carola para verificar el envío de la carta desde la Librería, porque Soriani, el gerente de PÁGINA 12 no tiene noticias de ella. E insiste en leerla.
Carola me explicó que la mandó a Página 12, a su correo electrónico. Obviamente, no le llegó al gerente.
Me dice que la llevará mañana, qué digo, hoy martes, a mano y también le di el mail privado de Soriani para que la reenvíe.
Me parece muy bien tu carta a Pedro. Soriani me dice que Pedro no te sugirió dialogar con él.
De modo que acabo de mandarle tu mail dirigido a mí.
Detesto estas idas y venidas de comentarios, dimes y diretes, pero creo que aquí hay algo que no anda bien en materia claridad.
Hubiese deseado no tener tanta intervención, pero me parece necesaria dado que Pedro comprometió éticamente a una colega.
Pregunto: ¿La Asociación de Psicólogos, mandó alguna carta de queja a Página?
¿Vos sos socia de la Asociación? Aclarame por favor.
Cariños. Eva.

Carta 9 de Inés Izaguirre (socióloga)
8 de julio de 1999
Estimada Isabel Monzón: Deseo acercarle mi más profunda solidaridad frente a los comentarios agraviantes de un colega que, lejos de profundizar en el tema objeto de debate, exhibe una grosería y un maltrato que nada tienen que ver con una crítica. Soy socióloga, y no conozco si el Sr. Lawrence tiene méritos académicos suficientes como para que sus comentarios pudieran alentar un debate sobre el tema. De lo que sí estoy segura es que no está en condiciones de hacerlo. En cambio debo decirle que su artículo me ha resultado muy aleccionador, y me produce alegría la solidaridad de sus colegas. Hace dos años yo viví un episodio similar y sé lo importante que es la solidaridad de los pares.
Reciba UD. un profundo abrazo.
Inés Izaguirre - izagui@mail.retina.ar
Instituto de Investigaciones "Gino Germani"
Facultad de Ciencias Sociales - UBA/CONICET
Uriburu 950, 6to piso. (1114) - Buenos Aires. Argentina
Tel. 54-11-4508-3815. Fax 54-11-4508-3822

Carta 10 de Cecilia Lipszyc (Socióloga)
From: "Cecilia Lipszyc" <cecilial@arnet.com.ar>
Reply-To: <cecilial@arnet.com.ar>
To: <imonzon@hotmail.com>
Subject: solidaridad
Date: Fri, 9 Jul 1999 01:57:41 -0300
Querida Isabel
Estoy segura que te envié mi profunda solidaridad, pero te lo envío nuevamente, si necesitás poner chapas soy convencional nacional constituyente.
Te envío mi gran abrazo y sabés que te queremos.
Cecilia Lipszyc.

Carta 11 de Susana Velázquez
12 de julio de 1999
From: "palvel" <palvel@overnet.com.ar
imonzon@hotmail.com>
Subject: re-encuentro
Date: Mon, 12 Jul 1999
Querida Isabel: llamé al tema de este e-mail re-encuentro porque nos hemos des-encontrado. Lamentablemente no pude en-contrarme contigo la vez que habíamos convenido porque me tuve que ir afuera. Bueno, insistiendo en la palabra ¿cuándo nos encontramos? o nos co-encontramos No sé nada que pasó con tu problema con el pusilánime ni con página 12. Creo que se debe haber resuelto en forma gratificante para vos puesto que contaste con una gran red de solidaridad.
De todas formas no quería dejar de comunicarme contigo.
Un beso grande de
Susana.

Correspondencia vía email con María Teresa Constantin locutora

From: "Jorge Gelman" <jdgelman@mail.retina.ar>
To: <imonzon@hotmail.com>
Subject: Carroll
Date: Fri, 9 Jul 1999 16:28:54 -0300
Estimada Doctora: he recibido hoy el boletín de la Librería de mujeres. Necesitaría urgente, para hoy viernes 9, su articulo y, si fuera posible, la respuesta que recibió. Mañana sábado pensaba ocuparme del tema Carroll y su fotografía en un programa radial y realmente me interesaría mucho introducir esta "polémica" que desconocía pues no soy lectora de "página".
Muchas gracias, María Teresa Constantin.

De: Isabel Monzón <imonzon@hotmail.com>
Para: jdgelman@mail.retina.ar <jdgelman@mail.retina.ar>
Fecha: Martes, 13 de Julio de 1999 07:34 a.m.
Asunto: Re: Carroll
María Teresa Constantín
Quisiera saber si recibió mi mail -respuesta al suyo - y cuál es el su programa, así como en cual radio se emite y a qué hora. No sé si mi anterior mail llegó a tiempo.
Tengo pensado ir mañana a ver la exposición de fotos del San Martín, me interesa ver la recepción de la gente. Y, por supuesto, conocer su opinión.
Atte.
Isabel Monzón
imonzon@fibertel.com.ar

From: "Jorge Gelman" <jdgelman@mail.retina.ar>
To: "Isabel Monzón" <imonzon@hotmail.com>
Subject: RE: Carroll
Date: Tue, 13 Jul 1999 08:54:08 -0300
Estimada Isabel: Muchas gracias por su amabilidad. Efectivamente recibí a tiempo su material y dada la seriedad del tema decidí no tratarlo el sábado pasado, pienso hacerlo el próximo. Tengo sólo la columna de plástica en el programa "La vereda de enfrente" de la FM. de la ciudad, que va los sábados entre 12 y 14 en el 92.7, conducido por Víctor Redondo y Guillermo Lombardía. Lamentablemente no tendré más de 6 ó 7 minutos para tocar el tema, es decir hablar de la exposición e introducir la problemática que usted plantea, lo que obviamente es muy poco y me dejará en "minoría" en el programa, de todas maneras creo que vale la pena hacerlo. He discutido informalmente el asunto y resultan sorprendentes las resistencias de la gente a ver el problema. Ya le contaré como fueron las cosas. Atentamente,
M. T. Constantín. From: "Jorge Gelman" <jdgelman@mail.retina.ar>


De: Isabel Monzón <imonzon@hotmail.com>
Para: jdgelman@mail.retina.ar <jdgelman@mail.retina.ar>
Fecha: Martes, 27 de Julio de 1999 08:11 a.m.
Asunto: Cómo fueron las cosas?
27 de julio. 8hs.
Estimada María Teresa
Lamentablemente no pude escuchar su programa de radio aquél sábado que Ud., me informara en el que iban a tomar el tema de Carroll. Quisiera que me contara cómo fueron las cosas, y si grabaron el programa algún día escucharlo.
Gracias
Isabel Monzón
PD: Olvidé darle las gracias por su solidaridad, lamento no haber podido escucharla.
A Víctor Redondo lo conozco por haberlo escuchado muchas veces leer poesía. Estoy bastante en contacto con el mundo de los poetas porque tengo de amiga a Diana Bellessi y de maestra de escritura a Tamara Kamenszain.
Afectuosos saludos
Isabel Monzón
imonzon@fibertel.com.ar
http://www.imonzon.com.ar/


From: "Jorge Gelman" <jdgelman@mail.retina.ar>
To: "Isabel Monzon" <imonzon@hotmail.com>
Subject: RE: Cómo fueron las cosas?
Date: Tue, 27 Jul 1999 17:40:26 -0300
Estimada Isabel: aquél sábado estuve enferma y entonces tomé el tema este último sábado. Lamentablemente tengo poco tiempo y además se habían acumulado cosas con lo cual pude hablar muy poco del problema. A raíz de la serie "Las niñas-amigas" aproveché para introducir el tema, las resistencias a ver el aspecto abusador de Carroll y le envié un saludo solidario; era ya el final del programa y los conductores se limitaron a decir que "había instalado la polémica entre nosotros" pero nada más.
Saludos, M.Teresa Constantin.

Respuesta mía

Estimada María Teresa
Entiendo acerca de las resistencias - importante término para un psicoanalista- y creo que el tema trasciende a Carroll, en tanto yo solamente lo tomé como paradigma de un abusador. En este mes salió una revista que se llama Parte de Guerra en la que un psicoanalista llamado Fenoglio dice que, por mi artículo publicado en Página/12, demuestro tener "una mente afiebrada" y que lo de Carroll con las niñas en todo caso serían "juegos sexuales infantiles" de una personalidad inmadura. Un psicoanalista que dice eso o nunca estudió verdaderamente psicoanálisis o está justificando de manera desfachatada el abuso contra menores. En esa revista también le hacen una entrevista a Eduardo Stilman, el que sacó editadas el año pasado las cartas de Carroll, entre otras cosas.
La defensa hacia Carroll a veces es algo bienintencionado, les cuesta aceptar que un buen escritor pudiera ser un ofensor sexual. Otras veces, la defensa es tendenciosa.
He visto y atendido a tantas víctimas de abuso que no puedo negar el problema.
Quedamos en contacto.
Atte.
Isabel Monzón
imonzon@fibertel.com.ar

Llamados telefónicos solidarios de las Licenciadas María elena bartís, de CristinaOderda, de Silvia Yacub y deMabel Burín

El último backlash fue publicado en la Revista “Parte de Guerra” en julio –agosto de 1999.
El señor Héctor Fenoglio publica en esa revista una nota a la que llama: “El Psicoanálisis como policía mental” y en esa nota se refiere a mí.
También hay una conversación- entrevista - con Eduardo Stillman que se llama “La inocencia asediada” escrita por Héctor Fenoglio, Carmen Cuervo y Oscar Cuervo, entre otros.
Me es imposible copiar lo que en esa revista dice de mí y de Lewis Carroll.
Ignoro si esa revista se seguirá publicando. Pero entiendo que a esta etapa de mi vida quiero publicar en mi web la nota, las cartas de solidaridad y los ataques.
Buenos Aires. 28 de abril de 2008
Isabel Monzón